"Son factores que nos hicieron llegar al día de hoy a una situación alarmante y en el marco de una política de ajuste en la provincia y en el país", alertó.
García explicó que "desde la Nación se cierran las importaciones sin prever que en el caso de los insumos hospitalarios la producción nacional no alcanza a abastecer el mercado interno o directamente no la hay".
A modo de ejemplo, mencionó " el caso de las llaves de tres vías, indispensables para los servicios de terapia, tanto de adultos como pediátricos y neonatales, medios de contraste, indispensables para estudios y distintas intervenciones quirúrgicas, materiales descartables, como jeringas de insulina y guantes, además de medicación oncológica y antibióticos".
"Por otro lado, el gobierno provincial tomó la decisión de pagar con bonos a los proveedores, en algunos casos a cobrar en el 2014 y esto lleva a que actualmente las compras se estén realizando en forma directa desde los hospitales, utilizando fondos del Plan Nacer y de la cuenta SAMO, con precios exorbitantes, que en muchos casos superan el 200 por ciento de su valor de mercado", agregó García.
"En las áreas quirúrgicas no se pueden reparar los electrobisturís por falta de presupuesto, volviendo a prácticas quirúrgicas abandonadas hace años", lamentó.
El 24 de mayo, la Liga Argentina de Protección al Diabético (LAPTI) denunció la escasez de "bombas de insulina" a raíz de las trabas a la importación dispuestas por el Gobierno nacional, y le exigió al secretario de Comercio Interior "prioridad" para estos medicamentos ya que los faltantes de insumos pueden derivar en "problemas muy severos" para los pacientes.
A mediados de enero de este, se denunció la falta de otros insumos como prótesis traumatológicas, brackets para ortodoncias y guantes de látex.