S&P señaló que espera un "deterioro significativo en el desempeño fiscal de las provincias durante 2012 dado que sus ingresos –propios y los correspondientes a las transferencias de coparticipación— ya han sido afectados por la desaceleración de la actividad económica".
También explicó que "la elevada inflación está presionando los gastos, en especial los salariales, que representan más de 50 por ciento de los gastos de los gobiernos locales. Como resultado de ello, prevemos mayores déficits fiscales en la mayoría de las provincias en 2012".
[ pagebreak ]
La calificadora recordó que las transferencias discrecionales de fondos del gobierno central para respaldar programas de inversión específicos o para compensar una distribución de coparticipación desfavorable, "han sido una importante fuente de fondeo para la mayoría de las provincias en los últimos años, en especial para la provincia de Buenos Aires".
A la vez, dijo que espera que durante 2012 este tipo de transferencias "disminuya significativamente", ante las propias necesidades fiscales del gobierno central.
"Además de las necesidades regulares de financiamiento de las provincias, la incertidumbre sobre las transferencias del gobierno central exacerba la brecha de financiamiento para la mayoría de las provincias y genera más presión para reducir el gasto de inversión y/o aumentar la dependencia de emisiones de corto plazo para financiera gasto operativo", agregó.
Por otra parte, marcó que las provincias han incrementado su dependencia de deuda de corto plazo para cubrir sus necesidades de financiamiento, "lo que constituye un factor de riesgo adicional debido al riesgo de refinanciamiento de este tipo de deuda en el actual contexto de la Argentina".
"En nuestra opinión, las provincias están afectadas en general por el contexto macroeconómico negativo que prevalece en el país", añadió el Informe.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, que contribuye con 36 por ciento del PIB, la baja "se explica principalmente por su creciente y elevado déficit fiscal que se espera se mantenga en 2012, así como por la incertidumbre política para obtener transferencias adicionales del gobierno central a fin de fondear tales déficits".