El directivo afirmó que el sector no puede seguir "en el camino de tortura que significa lograr cada actualización" de las cuotas. Y agregó que, además de una propuesta de actualizaciones según un índice (que podría ser se frecuencia mensual, trimestral y hasta semestral), un documento presentado al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, incluye también algunas medidas de carácter impositivo y de otro tipo para aliviar los efectos de los aumentos de costos.
Las actualizaciones no fueron nada sencillas en los últimos tiempos. En octubre del año pasado, tras haber mantenido conversaciones con referentes del sector privado, el ministro de Salud, Ginés González García, resolvió aprobar un aumento de cuotas de 15% para diciembre pasado y otro de 10% para febrero de este año, pero la resolución firmada por el funcionario no llegó a publicarse en el 'Boletín Oficial' y fue anulada por un artículo de otra que estableció el 10% solo para diciembre.
Al finalizar el 2020, la resolución 2987 (también firmada por el ministro), otorgaba la autorización para una suba de 7% en febrero, pero cuando corrían las últimas horas del 31 de diciembre hubo un suplemento del Boletín Oficial y su único contenido fue otra resolución que dejó sin efecto a la emitida tan solo horas antes, "por orden del Sr. Presidente". No se leyó otro argumento.
De allí que los directivos tanto del sector financiador (prepagas) como de la actividad prestadora (clínicas y centros de atención y de diagnóstico) en la búsqueda de una respuesta a sus reclamos y si bien no consideran que la mejor salida sea una actualización de las cuotas según un índice como la inflación o los salarios, la plantean como una salida viable, al menos para este año, ante el temor del congelamiento de las cuotas.