"Los países que ejercen y promueven el libre comercio, generan más y mejores empleos, mayor crecimiento económico y mayor bienestar para su población. México es un ejemplo de ello y, a diferencia de Argentina, honra cabalmente sus acuerdos comerciales y compromisos internacionales", fustigó la administración de Calderón.
Incluso, la Secretaría que conduce Bruno Ferrari fue más allá y criticó no sólo la política comercial exterior del kirchnerismo, sino también "las políticas macroeconómicas y estructurales seguidas por Argentina" que, " a diferencia de México, la han llevado por diseño, a un deterioro en su cuenta corriente".
"Argentina ha seguido una política de imponer crecientes impuestos a sus exportaciones así como acciones que implican un fuerte debilitamiento de los derechos de propiedad sobre la inversión. Lo anterior ha tenido como consecuencia un deterioro evidente de la capacidad exportadora", consideró México.
Además de remarcar que el contencioso tendrá un capítulo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero también ante la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), el texto advirtió que "adicionalmente, México evalúa la adopción de medidas o acciones para compensar el daño causado por la suspensión del trato preferencial arancelario aplicado por Argentina".
"El gobierno de México expresa su profunda preocupación por la adopción de prácticas proteccionistas, como las aplicadas por Argentina, que además de afectar el comercio entre nuestras naciones, causan graves daños al proceso de integración regional al cancelar los avances que se habían logrado hasta ahora en materia de liberalización comercial", lamentó el gobierno de Calderón.
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El acuerdo, que rige desde 2003 entre México y los países del Mercosur, regula el sector de automóviles y autopartes.
México se había negado a renegociarlo en marzo, aunque sí lo hizo con Brasil por considerarlo "un socio comercial muy necesario" y porque las condiciones eran distintas.
Después de esta decisión, Argentina anunció que quería fijar nuevas pautas para el acuerdo automotor, pero México rechazó la solicitud y el martes (26/06) Cristina decidió suspenderlo por decreto.