Lamy reiteró su preocupación por el creciente proteccionismo en el mundo a causa de la crisis económica:"Está bien hacer declaraciones, sería todavía mejor que fueran respetadas al pie de la letra. No es el caso por el momento. Los miembros del G20 tomaron desde hace seis meses medidas que van en el sentido de la restricción de los intercambios" que impactan en el 3% del comercio mundial. "El 3% es demasiado", reprochó.
La Unión Europea cuestionó las mayores restricciones a las importaciones impuestas por el gobierno argentino, y recurrió a fines de mayo a la OMC para reclamar el cese de esas trabas comerciales.
El Gobierno aceptó a principios de este mes dirimir ante la OMC el litigio planteado por la UE, aunque rechazó los cargos que se le imputan a los que consideró "infundados".
En este sentido, el gobierno consideró a través de un comunicado que los reclamos de la UE "esconden la necesidad de los europeos de volcar los excedentes exportables de los países desarrollados, que actualmente están en crisis en los mercados emergentes".
"El planteo europeo representa un cuestionamiento infundado a las políticas públicas legítimas de la Argentina que son aplicadas en conformidad con las normas de la OMC", alegó la Cancillería argentina.