La sequía que tuvo lugar entre noviembre y enero del año pasado redujo la cantidad de flores y la calidad del polen, principal insumo de las abejas.
Por otro lado, la baja rentabilidad que está teniendo el sector, por el fuerte incremento de costos y un precio internacional que se mantiene estable, ha empujado a muchos de ellos a abandonar la actividad.
Tradicionalmente, la Argentina se ubicó entre los principales exportadores de miel a granel del mundo, llegando a ocupar el segundo lugar en el ranking después de China. Esto se debe a que, sumado a las condiciones geográficas adecuadas para la actividad, los hábitos de consumo local de miel no son significativos (aproximadamente 200 gr/per capita/año). En países con gran tradición en consumo, el volumen supera los 2 kg.
En 2008, el sector apícola local comprendía 30.000 apicultores con alrededor de 5 millones de colmenas y un rendimiento de alrededor de 35 kg por colmena anuales, según un informe del programa Alimentos Argentinos del Ministerio de Agricultura de la Nación.
La actividad ocupaba cerca de 60.000 trabajadores y llegaba a los 90.000 en temporada de cosecha.
Estimaciones actuales sugieren un descenso de ese nivel de actividad. Lo que sí se mantiene es la concentración del sector en la provincia de Buenos Aires, donde se desarrolla el 50% de la actividad apícola.
Durante 2011, las exportaciones totales del sector apícola nacional alcanzaron los US$226,4 millones, un 28% más que el año anterior. Se vendieron 72.849 toneladas a US$3.108 por tonelada. Se trató mayormente de miel a granel, (72.074 toneladas).
Los principales países compradores de miel argentina son USA (50%), Alemania (20%), Italia y Francia (7% cada uno). A partir de 2011, USA superó a Alemania como el principal destino de la miel argentina.
En cuanto al mercado de miel fraccionada, si bien es muy marginal, se encuentra más diversificado y los principales destinos son Finlandia (48% del total), Bolivia (28%) y Uruguay (19%).
Las exportaciones de ceras tienen por principal destino a USA, con una participación del 53%, Alemania con un 25% y Japón con un 20% del total.
En tanto, la venta de abejas se destina fundamentalmente a Francia, que absorbe el 61%, y al Líbano, cuyas compras representan el 15%.
Un dato importante de cara a los próximos años es el incremento del consumo mundial de miel, de la mano de hábitos más saludables de vida y como reemplazo de azúcares. Un verdadero desafío.