La reducción fue variada: automotriz, piezas, neumáticos, aparatos de transmisión y recepción, mineral de hierro, autopartes, muebles, herramientas para la verificación, chasis-motor, medicamentos, aceites combustibles y polímeros plásticos.
Sin embargo, para los brasileros la industria de los calzados siguen siendo el sector más afectado por las barreras impuestas por la Argentina.
Brasil afirma entender los problemas cambiarios que enfrenta la Argentina, pero no se encuentra conforme con el hecho de que, por ejemplo, las compras argentinas a China, no se registren caídas en la misma proporción que a Brasil. Mientras que las ventas brasileñas a la Argentina cayeron -11% de enero a abril, las de China disminuyeron sólo -3% en el período: es uno de los argumentos más poderosos que el gobierno de Brasil dará a los argentinos.
Datos de la Asociación Brasileña de Calzado (Abicalçados) indican que 1.4 millón de pares siguen bloqueados en la frontera argentina esperando permiso. De este total, más de 200.000 acaban de alcanzar, en mayo, 1 año de espera aduanera. Así, las exportaciones del sector del calzado brasileño exportado a la Argentina registran una caída récord del -55% hasta abril en volumen y -48% en ingresos.
La discordia con la Argentina reduce las ganancias de los exportadores brasileños, que gozan de un tipo de cambio más alto a causa del deslizamiento del real contra el dólar. El problema de esa industria consiste en que la Argentina es su principal destino de negocios: 22% del total.
De acuerdo al presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB), José Augusto de Castro, la Argentina sigue siendo un mercado prioritario para Brasil.
"Cada vez que Brasil puede reducir el superávit con la Argentina, dando prioridad a las importaciones de productos provenientes de ese país, abre camino a nuestras exportaciones de manufacturados. Es una política con visión de futuro", dijo Castro.