Mientras que las transferencias que les hace la Nación se ven limitadas. Las automáticas sufren la desaceleración económica mientras que las discrecionales se vuelven la variable de ajuste desde el momento que las cuentas del gobierno nacional se deterioran.
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Al analizar, los ingresos provinciales obtenidos por transferencias, vemos como el debilitamiento de las cuentas nacionales se traduce en una menor ayuda por parte de Nación a las provincias.
La recaudación a nivel nacional, para el mes de abril, creció a su tasa más baja desde febrero de 2010, con lo cual este dato nos indica que con las cuentas ajustadas las transferencias recibirán pleno impacto.
Las transferencias discrecionales desde Nación operan como variable de ajuste.
Dentro de las transferencias que el Estado hace a las provincias están las automáticas, las cuales son ayudadas por el fondo de soja, mostrando un crecimiento en un 25,3% para los primeros tres meses de 2012, cuando el año pasado lo hicieron a un 30%. Es en estas donde se percibe claramente la desaceleración económica. Y luego, las discrecionales, las cuales están siendo utilizadas actualmente como una variable de ajuste. En el acumulado de enero a abril de este año, las mismas aumentaron sólo un 16,6%, mientras que el gasto primario a nivel nacional aumenta a tasas por encima del 30%.
A raíz de esto, las provincias quedan limitadas únicamente a resolver sus problemas para afrontar los gastos a través sus recursos propios, y en particular los tributarios. Y para ello recurrieron a mayor presión tributaria.
Conociendo esto, pasaremos a analizar cada uno de los ingresos provinciales por separado. Haciendo referencia a las recaudaciones, tomando un consolidado de dieciséis provincias, las cuales poseen datos hasta la fecha, podemos observar como los mismos reflejan que si bien las recaudaciones continúan funcionando bien, dejan entrever una desaceleración en su tasa crecimiento.
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Esta merma en la tasa de avance es producto, principalmente, de la situación económica a nivel general que se presenta en el país.
Específicamente, el total ingresos en el mes de abril creció un 30,5%, y en promedio para los primeros cuatro meses del año avanzó al 31,2%, en contraste con el cierre del 2011, el cual mostró una variación del 34,6%.
El impuesto inmobiliario es el que está compensando, pero únicamente por la mayor presión tributaria. Con ello el alza registrada en el mes de abril de la recaudación de este tributo fue del 206% y pudo explicar así el 29% de la suba total de los recursos tributarios propios de las 16 provincias consideradas.
Otros ejemplos que parecen seguir la misma línea son la provincia de Buenos Aires, que ya con la ley tributaria de fines del año pasado marcaba cierto aumento de la carga tributaria para comenzar el año.
En tanto que pocos meses después la provincia decretó el revaluó de tierras y se está tratando en la legislatura bonaerense el incremento de impuestos, que le dejarían a Buenos Aires alrededor de $2.685 millones que de todos modos no alcanzarán para cubrir la brecha fiscal.
Tucumán llevo a cabo un aumento hasta el 3% en lo que hace a operaciones bancarias de intermediación, y para operaciones comerciales pasando de un 2,5% a 3,5%.
Rio Negro, que días atrás realizó su anuncio de una suba en la alícuota de ingresos brutos pasando de 3% a 3,5,.el cual comenzara a regir a partir de junio.