La norma, que vencía este miércoles, establece la mezcla obligatoria del 12% del bioetanol con las naftas y de un 10% del biodiesel con el gasoil. Además, fija un régimen de cupos y precios regulados.
En los considerandos, el DNU remarca que "cuenta con estado parlamentario un proyecto de ley por el que se propicia aprobar el marco regulatorio de biocombustibles en el que se definirá el nuevo rumbo estratégico del sector en consonancia con las necesidades energéticas del país".
La prórroga mediante DNU era la alternativa que el gobierno tenía luego de que no pudo avanzar en el Congreso, hasta el momento, el proyecto de Ley impulsado por el diputado nacional Marcos Cleri, de estrecho vínculo con Máximo Kirchner. El proyecto fue presentado en abril en la comisión de Energía de la Cámara de Diputados y establece hasta 2030 una fórmula para evitar la escalada de precios en los surtidores y reduce de 10% a 5% el corte del biodiesel.
En el caso del bioetanol, deja el mismo corte del 12% distribuido 6% para el etanol de caña y 6% para el producido a base de maíz, pero con la posibilidad de que la Secretaría de Energía pueda reducir 3% este último (no el de caña).
La oposición, sobre todo encarnada en legisladores de las provincias del centro del país que producen biodiesel, y algunas cámaras empresarias, venían reclamando una prórroga de la actual ley.