Mientras el ministro de Relaciones Exteriores llevó su reclamo a París, ayer, en el hotel Four Seasons de Buenos Aires, la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, les ordenó a los empresarios del sector alimentario desestimar la postura de la OMC, que en los últimos meses recibió la queja de varios países contra la Argentina.
"Les agradecería que no hablen de restricciones a las importaciones porque después nos atacan en la OMC", expresó la funcionaria, que señaló que los reclamos de los empresarios por falta de insumos son funcionales a los intereses del exterior.
Hace dos días, por ejemplo, las clínicas de salud le enviaron una nota al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para advertirle por "niveles críticos de stock" de insumos básicos como jeringas, guantes descartables, broncodilatadores en aerosol y repuestos para equipos de prácticas de diagnóstico médico.
El 4 de mayo pasado, por tercera vez en poco más de un mes, USA, la Unión Europea (UE), Canadá, Japón y Australia denunciaron ante la OMC la política informal de "equilibrio comercial" decidida por la Argentina. La medida impone a las empresas que importan productos al país la obligación de exportar por un monto similar.