A su vez, también se conoció que la empresa Liggett Córdoba, dejó sin trabajo a un grupo de 60 operarios.
En el caso de la empresa encargada de producir chasis para la fábrica de camiones Iveco, ayer se confirmó que a 30 trabajadores eventuales no se les renovó el contrato.
"Por ahora venimos no renovando contratos a gente eventual y aguantando lo más que se puede. Estamos con suspensiones, tratando de retener la mayor cantidad de gente posible, porque es muy costoso para la empresa capacitar y luego dejar en la calle a los trabajadores. Todos apostamos a llegar lo más parado posible al segundo semestre", se esperanzó el titular de Montich.
El secretario adjunto de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Rubén Urbano, en diálogo con el mismo medio confirmó la "crisis" en el sector.
"La situación preocupante no es tan sólo por los 30 trabajadores eventuales despedidos en Montich, esto ya viene desde hace tiempo. El mes pasado se dejó afuera a 40 trabajadores, pero la preocupación es que hay seis o siete empresas, de diferentes rubros, que han presentado ante el Ministerio de Trabajo el procedimiento preventivo de crisis", manifestó el sindicalista.
La autopartista cordobesa Montich produce chasis para la fábrica de camiones de Fiat, tanto en la planta cordobesa de Ferreyra como en el estado brasileño de Minas Gerais.
Según el diario cordobés 'La Voz', la firma argumentó el procedimiento preventivo de crisis en que Iveco bajó un 35% sus pedidos en Córdoba y cerca de la mitad sus compras en Brasil. También indicó que la devaluación de 20 % en la moneda brasileña producida en los últimos meses quitó competitividad a la empresa.
La autopartista tiene 386 operarios afiliados a la UOM y otros 88 empleados más pertenecientes a las áreas jerárquicas y administrativas.
Ahora, la cartera laboral provincial deberá resolver en los próximos días si hace o no lugar al pedido de la empresa, que le permitiría realizar ajustes en los niveles de actividad y salarial de sus trabajadores.
En este marco, el sindicalista aseguró que el gremio no deja de reconocer la caída de la actividad, pero advierte que la dirección de la empresa "debe asumir su riesgo empresario; no puede trasladar a los trabajadores el ajuste en los planes de producción de sus clientes".