A través de un comunicado, la poderosa asociación empresaria consideró también que la Argentina "forma parte de la comunidad internacional de naciones" y que "en ella imperan normas, procedimientos y formas de actuar que deben respetarse".
"No hacerlo implicará una caída en la inversión extranjera directa", puntualizó la entidad, que también evaluó que en ese caso "para las empresas argentinas se acrecentarán las dificultades para acceder al financiamiento internacional así como para comercializar sus productos y servicios en los mercados de otros países".
La asociación presidida por Jaime Campos ratificó que "sólo una vigorosa actividad empresarial, tanto de pequeñas como de medianas y grandes empresas privadas, puede crear las condiciones para alcanzar altos niveles de desarrollo social y económico, generando los empleos de calidad que se necesitan para sostener el bienestar de toda la sociedad".
"En este sentido, en una sociedad democrática moderna, un rol decisivo del Estado es el de asegurar un marco de previsibilidad, de reglas de juego, y de respeto a los contratos que permitan a las empresas privadas desarrollar inversiones, generar empleos, introducir innovaciones y ganar mercados externos", agregó.
AEA está integrada por alguna de las mayores empresas del país, como Arcor, la Organización Techint, el Grupo Clarín, Laboratorios Bagó, los Grupos Miguens y Roggio, José Cartellone Construcciones Civiles, Coto, IMPSA y Fiat Argentina, entre otras.