En enero la empresa brasileña fue acusada, junto a Esso, Shell e YPF de abuso de posición dominante en el mercado de combustibles. El mes pasado, Argentina dio de baja a una concesión de Petrobras.
De Vido tiene una relación amistosa con el primer escalón del gobierno de Brasil. A comienzos de mes, llamó a Lobao para explicarle que la recuperación de la concesión del área de Veta Escondida, operada por Petrobras, fue una actitud aislada de la provincia de Neuquén, sin anuencia del gobierno nacional. En Argentina, las concesiones petroleras son dadas por las provincias.
En marzo, cuando estuvo en Buenos Aires, Lobao mantuvo una reunión imprevista con Cristina Fernández en la Casa Rosada. La mandataria le pidió mayor presencia de Petrobras en Argentina. El ministro respondió que la estatal brasileña podía aumentar su participación, por ejemplo, en la exploración de gas no convencional o en la ampliación de la red de estaciones de servicios.
Pero datos recientes muestran una reducción de los negocios de Petrobras en Argentina.
Según la consultora IES, la franja de la empresa en las ventas de combustibles disminuyó casi 30% el año pasado, por la transferencia de prácticamente la mitad de sus estaciones a Oil M&S. El empresario kirchnerista Cristóbal López, dueño de Oil M&S, pagó US$110 millones por 360 estaciones de servicio de Petrobras y por la refinería de San Lorenzo. De esa forma, la participación de la estatal brasileña cayó a 8,1% en el mercado de nafta y a 7,3% en el de diesel.
De Vido "vendrá el viernes a hablar con los ministros brasileños, trataremos sobre Petrobras y de las relaciones con Argentina, que son excelentes", dijo Lobao en una comparecencia en el Senado. Sin embargo, no quiso comentar la decisión de Argentina de enviar al Congreso el proyecto de ley de expropiación del 51% de las acciones de la firma de control español.
"La cuestión de Repsol, no deseo manifestarme sobre ella, porque es una cuestión interna de Argentina", afirmó, aunque recordó que Brasil ya vivió "un episodio con Bolivia", que en 2007 nacionalizó refinerías de Petrobras y Brasil "entendió que era una actitud de autonomía y soberanía de Bolivia".
La prensa brasileña alertó de la posibilidad de que la gigante petrolera de Brasil sufra el impacto de las nuevas medidas del gobierno argentino.
La decisión de Argentina "pondrá en alerta a todos los inversionistas, incluso empresas brasileñas que están allí, como Petrobras", afirmó la columnista económica Miriam Leitao, en 'O Globo'.
Por su parte, 'O Estado' destacó que "así como ocurría con Repsol, Petrobras ha sufrido presiones del gobierno (argentino) para invertir más, y a inicio de abril perdió la concesión de una área en la provincia de Neuquén (suroeste)".
"Recientemente hubo un pequeño problema, que no se refiere al gobierno de argentina sino al provincial, que fue resuelto", se limitó a decir Lobao.