“Una medida que estaba cantada, se veía venir y la anunció la Presidente el 1 de marzo en el Congreso es el “uno – dos” de reformar la Ley de Convertibilidad y la Carta Orgánica del BCRA. El objetivo concreto es flexibilizar el marco legal vigente para que el gobierno siga pagando la deuda en dólares con reservas, de ahora en adelante sin enfrentar limitaciones normativas ni definiciones restrictivas: no tendrá que haber más reservas para respaldar como mínimo 100% de la base monetaria”.
“El único limitante práctico será el propio nivel de reservas, que el gobierno intenta preservar / aumentar a toda costa con el control de cambios. Cuando la reforma pase el filtro del Parlamento (un simple trámite para el oficialismo), el gobierno tendrá acceso irrestricto a las reservas para pagar deuda en dólares independientemente de si el nivel de las reservas alcanza para respaldar la totalidad de la base monetaria. En realidad, se blanqueará lo que ya iba a ocurrir en 2012: las reservas no cubren el 100% de la base monetaria. En el lenguaje oficial, no hay más reservas de “libre disponibilidad” para pagar deuda (esta definición se “inventó” en 2005 para cancelar la deuda con el FMI y se volvió a usar desde 2009)”.
“Además del libre uso de las reservas, la reforma de la Carta Orgánica del BCRA anuncia en los considerandos y el articulado un mayor activismo oficial para expandir, regular y orientar el crédito: a través de redescuentos a los bancos (la ya existente pero aún incipiente línea del Bicentenario) y una mayor intervención en la fijación de tasas de interés y plazos. Lo primero será abrir más otro grifo de emisión de moneda y lo segundo introducir en la Carta Orgánica elementos de los proyectos de reforma de la ley de Entidades Financieras que andan dando vuelta. Es una posibilidad que habrá que confirmar primero con la instrumentación de la ley y después monitoreando la política monetaria”.
“Por el momento, la reforma de la Carta Orgánica elevada al Parlamento no amplía el monto de financiamiento en pesos que el BCRA puede otorgar al Tesoro (los adelantos transitorios). Sin embargo, OVERVIEW supone que la no modificación será transitoria porque el límite legal actual no alcanzará para lo que el BCRA tendrá que emitir este año para financiar el agujero total en pesos del Tesoro. Lo permitido con la normativa actual serán alrededor de $ 20.000 / 25.000 M (entre los adelantos transitorios y las transferencias de utilidades “ganadas” por el BCRA). Para OVERVIEW, alcanzaría para cubrir sólo la mitad del agujero total en pesos (el déficit primario, los vencimientos de deuda en pesos y la asistencia que soliciten las provincias). En algún momento futuro, probablemente también se ampliará el monto permitido de adelantos transitorios del BCRA al Tesoro”.
“Los Bancos Centrales del mundo funcionan en un canal completamente diferente al de la Argentina. Por más que después de la crisis financiera de 2008 en los países desarrollados se implementaron políticas monetarias “no convencionales” para recrear liquidez y regenerar el crédito, no se alejaron de su “mandato” político original: la estabilidad monetaria. El Banco de Europa está entre los más duros: tiene el mandato único de mantener la inflación “por debajo pero cerca” del 2% anual. Por su parte, el mandato que el Congreso le da a la Reserva Federal de EE.UU. es dual: mantener la estabilidad de precios y maximizar el empleo. Recientemente, Bernanke aclaró por primera vez que la FED sigue una meta implícita de inflación de 2% anual. La mayoría de los Bancos Centrales de la región (Chile, Brasil, México, Colombia, Perú, Uruguay) procuran como objetivo central la estabilidad de precios, con metas de inflación explícitas y menores a 5% anual. En ningún caso hay emisión monetaria para financiar a los fiscos. En cambio, el Banco Central de Argentina prioriza la expansión crediticia y cumple el rol de financiar al Tesoro, dejando la tasa de inflación como resultado residual de los demás objetivos, aunque se escape a más de 20% anual”.
"La causa de ir “abandonando” la Ley de Convertibilidad a partir de 2003 (post – abandono del 1 a 1 en 2002) fue permitir que el BCRA vuelva a financiar al fisco. En agosto de 2003 se reformó la Carta Orgánica del BCRA para volver a permitir los adelantos transitorios. En diciembre de 2005 se habilitó al Tesoro a pagar deuda en dólares usando reservas directamente a través de la introducción del concepto de reservas de “libre disponibilidad”. Por medio de esta reforma, se canceló la totalidad de la deuda con el FMI en 2006, se siguió pagando en 2010 y 2011 la deuda a los organismos internacionales (el Banco Mundial y el BID) y se pagó deuda en dólares a tenedores privados. Desde 2010 también se usan los adelantos transitorios para financiar la caja en pesos emitiendo moneda. La actual reforma (sacar los límites al uso de las reservas para pagar deuda) será la anteúltima para cerrar el círculo completo del abandono del régimen monetario – fiscal – cambiario de la Convertibilidad”.
“Convertir al BCRA en el agente financiero del Tesoro deterioró su patrimonio: se sustituyen reservas para pagar deuda por Letras intransferibles “sin valor” y a la vez suben los pasivos en pesos por la “maquinita” fiscal. La contraparte del desendeudamiento del Tesoro es la descapitalización del BCRA. El patrimonio neto de la entidad se fue deteriorando hasta hacerse negativo desde 2008. En la Argentina del pasado, esto terminaba corrigiendo con devaluaciones. En la Argentina “moderna” del sobrante de divisas por la explosión del complejo soja, la corrección abre una incógnita. Inflación y pérdida de competitividad son los síntomas insuperables”.