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¿Dónde se exiliará Moreno en el pos FpV?

No habrá Frente para la Victoria por siempre. Ganó en 2011 por el arrastre de la muerte de Néstor Kirchner, luto bien trabajado desde el marketing. Pero no hay otro evento similar para aprovechar en el horizonte y sí una cantidad apreciable de problemas con una 'cintura' escasa segun se puede evaluar. ¿Y qué hará el prepotente, y a menudo ignorante, Guillermo Moreno en ese futuro incierto? Se lo pregunan quienes observan sus escenas adolescentes.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Guillermo Moreno tiene crecientes problemas hacia adentro del gabinete de colaboradores de Cristina Fernández.
 
La conducta de Moreno es tan irracional que hasta la decana de la Facultad de Odontología de la UBA, María Guglielmotti, fue maltratada por el furibundo funcionario porque había adquirido en Alemania tres equipos odontológicos de última generación y de altísima complejidad tecnológica para que puedan ser utilizados por los alumnos en el último año, donde atienden gratuitamente al público.fue víctima de su maltrato, a causa de una importación de material alemán que gestionaba para jerarquizar los cursos. Y el Rectorado de la UBA, por las dudas, consideró que era mejor acatar al furibundo devoto de la Virgen de Luján. 
 
¿Qué será de Moreno cuando pierda su poder de abusador K? Jorge Rafael Videla nunca se lo preguntó entre 1976 y 1981, y así le fue. Mucho menos Ramón Camps ni José Alfredo Martínez de Hoz. Será muy interesante ese capítulo.
 
En cuanto a la Unión Industrial Argentina, tiene de su propia medicina. Gente genuflexa, tiene que aceptar las reglas de la genuflexión. Carecen de atributos que tiene la FIESP brasileña, por ejemplo. Un conjunto de cortesanos que se unen ya resultan una preocupación para cualquier tirano doméstico. Pero no aprenden y tienen el José Ignacio de Mendiguren que eligieron y se merecen.
 
Por suerte para los de la UIA, los de la CGE son peores, siempre viviendo del recuerdo de José Ber Gelbard y Julio Bronner...
 
2 relatos de Guillermo Moreno que obligan a preguntarse sobre aquello de sembrar vientos y cosechar tempestades.
 
Florencia Lendoiro escribió en el diario Ámbito Financiero:
 
"Guillermo Moreno ofició ayer (jueves 23/02) de anfitrión en una reunión en la que convocó a industriales locales para ser proveedores de la fabricante de maquinaria agrícola John Deere. Según comentó el secretario de Comercio Interior (ante los más de 120 empresarios que permanecieron atentos durante las dos horas en las que explicó cómo sería su intermediación), los industriales deberán venderle a John Deere a los precios que tenían en 2011 más un 20% de incremento como máximo. A la inversa, instó al presidente de la compañía a atender personalmente y en su celular los llamados de cada aspirante a proveedor.
 
El encuentro se programó hace más de una semana. Con el interés de profundizar la sustitución de importaciones para equilibrar la balanza comercial y evitar la salida de dólares, Moreno decidió abrir una convocatoria informal con posibles proveedores locales para una de las firmas más importantes en la fabricación de maquinaria. Así, y a través de diversos organismos, como la Confederación General Económica metropolitana (con Guillermo Gómez Galizia a la cabeza) y la Cámara del Plástico, convocó a empresas pequeñas y también grandes (Basso, Taranto) para que se incluyan en la cadena de valor de John Deere.
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Moreno explicó que fue la propia compañía, líder en la fabricación de tractores y cosechadoras, la que le pidió que coopere porque no conseguía proveedores locales que fabriquen insumos necesario como estructuras de chapa cortada a láser, doblada y soldada, tubos doblados, piezas de fundición de hierro gris/nodular, piezas de aluminio fundido, mecanizadores de piezas, asientos de operador para tractores, mangueras hidráulicas, llantas y cubiertas para tractores y cosechadoras, piezas plásticas de resina y fibra, tornillería y bulonería, entre otros.
 
Pero la intervención de Moreno fue mucho más que ceder su secretaría para que se realice la reunión y presentar a las partes. Moreno expuso su posición claramente. Una fuente presente en el encuentro relató a este diario que frente a Héctor Méndez (presente como referente del plástico y extitular de la Unión de Industriales), el funcionario dijo que la UIA era «una manga de inútiles» y que si para reactivar los negocios él debía ponerse al frente de este tipo de reuniones, lo haría. «El Estado va a hacer todo para que los proveedores argentinos no sólo consigan este tipo de negocios, sino que se transformen en proveedores a nivel mundial», aseguró. (...)".
 
Francisco Olivera, en el diario La Nación, completó el relato:
 
"(...) Escuchaban, entre otros, miembros de la Confederación General Económica (CGE), la entidad que Moreno pretende erigir como principal interlocutora del Gobierno. También, tres miembros de la central que él fustiga en estos días, la Unión Industrial Argentina (UIA): José Luis Basso, Héctor Méndez y Norberto Taranto. "En la UIA hay un cúmulo de gente inútil", provocó Moreno, delante de todos. La mayoría reía. Guillermo Gómez Galizia, presidente de la CGE, celebró después en un comunicado: "Medidas como éstas, y que se propician desde la Secretaría de Comercio Interior para proteger e incentivar el desarrollo de las empresas nacionales, constituyen la médula del actual modelo de crecimiento e inclusión".
 
Como siempre, habían sido dos horas de tensión. Los proveedores expusieron, uno por uno, los productos con que pretenden sumarse. Moreno no los dejó extenderse demasiado. Dijo que le gustaban los empresarios que tiraban para adelante y que su prioridad, como peronista y como militante, era defender el trabajo y, como consecuencia, a los empleadores. Por eso estaba por lanzar un "fondo para expandir empresas en el mundo".
 
Insistió en que a él le gustaba caminar por las fábricas, que se levantaba a las 6 y se quedaba en el despacho hasta medianoche. Era eso, tiempo completo, lo que al parecer pretende para los tres ejecutivos de John Deere que ayer hizo hablar, a quienes les exigió que dejaran sus mails y celulares al resto. Deberán dar, reclamó, una respuesta inmediata a los interesados. "Como máximo en la segunda llamada, salvo que estén enfermos", especificó.
 
Estaban también el secretario de Industria, Eduardo Bianchi; la secretaria de Integración Nacional, María del Carmen Alarcón, y dos enviados de la ministra de Industria, Débora Giorgi, a quien Moreno llama últimamente con sorna "Giorgina", pero que a la que ayer no criticó.
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La obsesión era más bien la UIA. Moreno dijo que le llamaba la atención que cada vez que se acercaba a esos directivos, estuvieran impecables y perfumados cuando, en cambio, lo más natural era que tuviesen olor a aceite de fábrica. Ahí volvió a embestir contra Cristiano Rattazzi. Según Moreno, hace dos años, cuando le preguntó al empresario cómo había hecho Fiat Internacional para comprar Chrysler mediante un acuerdo de inversión, éste no había sabido qué contestar. En la UIA la versión es distinta: la respuesta de Rattazzi ("Costó cero pesos") sorprendió tanto a Moreno que elogió inmediatamente a Sergio Marchionne, CEO de Fiat en el mundo, y desde entonces incorporó la anécdota a su discurso. (...)".
 
Pero... Moreno, quien cree ser amo y señor del Mercado Central aunque eso no se verifica en una política de precios más estables, siempre tiene alguna salida coyuntural que él cree que lo reivindica con el consumidor. Por ejemplo, velar por el precio de la lechuga.
 
Silvia Naishtat en el diario Clarín:
 
"Los ojos y los oídos del secretario Guillermo Moreno están cada día un poco más atentos en el Mercado Central. Especialmente ahora con los veraneantes de regreso en sus hogares y el p revisible repunte en el consumo de frutas y verduras. En estos días, los guardianes de Moreno deambulan por las naves del mercado concentrador con lista en mano . Y cuando un precio se dispara por encima de lo que el Súper secretario considera que debe valer el producto, llega la orden de interrumpir la comercialización con el argumento de que la mercadería se encuentra en mal estado. A las pocas horas esa misma mercadería sale con valores de remate.
 
Eso sucedió, de acuerdo a dos fuentes consultadas por Clarín, con la lechuga el último miércoles. A las 11:00, cuando el cajón de 10 kilos de la lechuga criolla cotizaba a $50 , le detectaron “problemas fito sanitarios”. Tres horas más tarde el cajón se despachaba a la mitad . En las verdulerías de la Ciudad de Buenos Aires el kilo de lechuga se vendía ayer en torno a $13 .
 
“Para la mayoría de los productores es insostenible lo que sucede” , advierte el experto Mariano Winograd que explica que todos los productos frutihortícolas tienen altibajos en sus cotizaciones ya sea por una lluvia, la piedra, o el excesivo calor. (...)".

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