Además, un 33% de las empresas enfrenta caída de las ventas por encima del 60% y otro 29% tuvo caídas
entre el 30% y 60% (en comparación a las ventas de antes de la pandemia).
Cierto es que ya pasaron 3 meses de acumulación de problemas económicos y operativos por lo que las perspectivas de las empresas muestran la profundización de algunas problemáticas.
Para el 2020 se proyecta una contracción de entre 12% y 15% para la industria. Ese desplome se monta sobre los de 2018 y 2019, de 5% y 6,3%, respectivamente. Entre los tres años la producción del sector sufrirá un desplome de casi 25%.
Según el documento, las empresas siguen forzadamente endeudadas debido al corte de la cadena de pagos y a la caída de la facturación, hay un elevado porcentaje de empresas con atraso en impuestos (41%), en compromisos financieros (29%), en pago a proveedores (27%) y en tarifas de servicios (18%).
Por otro lado, las dificultades para el pago de salarios se redujeron por la implementación del ATP (63% de empresas alcanzadas) y los acuerdos de suspensiones. Sólo un 3% de empresas presentó dificultades para el pago de salarios en mayo. Aunque, la mitad de las empresas tendrá dificultades para afrontar el pago del medio aguinaldo.
Ello es porque las medidas de asistencia financiera tuvieron un paulatino avance respecto al mes anterior, dado que un 52% de empresas pudo acceder a dichas líneas de crédito, pero persisten dificultades por diferentes razones: falta de respuesta de los bancos, acceso parcial a las líneas de financiamiento, dificultades para presentar la documentación requerida y el rechazo por la situación de riesgo crediticio, entre otros.
Sin dudas, los problemas para calificar como sujeto de crédito son mayores en el contexto actual por la acumulación de deudas. Además, las empresas muestran elevados porcentajes de cheques sin cobrar. El 24% tiene más de 30% de su cartera de cheques en esta situación.
Finalmente, el 38% de las empresas manifestó que, de mantenerse las mismas condiciones en los próximos 3 meses, la continuidad de su actividad estará comprometida. Un 13% sostuvo que, de prolongarse el estado de
situación, podría entrar en concurso preventivo.