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En la imagen superior se puede ver que de un universo de entre 1000 y 4000 individuos encuestados por país sobre si usó o tuvo posesión de alguna criptomoneda, quienes responden en su gran mayoría que sí tuvieron algún tipo de experiencia son los nigerianos (33%), cuyas crisis cambiarias empujaron a un gran número de individuos a utilizar criptomonedas, pero no por motivo especulación sino por motivos transaccionales, aquello para lo que originalmente estaba diseñada la moneda digital. Luego le siguen algunos países asiáticos, como Vietnam (21%) y Filipinas (20%), como así también Turquía y Perú con el 16%.
Lo verdaderamente notable es el dato de las economías grandes, como lo son China, Estados Unidos, Alemania y Japón, con un nivel de utilización de entre el 4% y el 7%. Aquí está la clave de las criptomonedas, en estos gigantes económicos y la naturalización del uso por parte de los habitantes de los países más ricos del mundo de las monedas digitales, lo cual puede llevar a que en el futuro, ante una adopción masiva del bitcoin, o alguna otra moneda, como se ha adoptado el dólar estadounidense, a que la demanda de criptomonedas y sus transacciones en el mercado sean tales que el precio naturalmente acabe por incrementar, y se elimine en gran medida su volatilidad al ser utilizada como medio de cambio y no como tenencia especulativa.
Pero esta naturalización de las criptomonedas como medio de cambio a futuro debe de ser acompañada por un equivalente de usuarios que validen tales transacciones. Habíamos visto al principio de esta nota que la moneda digital se vale de transacciones que no están respaldadas un una entidad central, como lo puede ser un gobierno, por el contrario, estas transacciones se validad de manera descentralizada, en una red que depende de millones de usuarios interconectados entre sí que puedan brindar respaldo a tal operación.
La ventaja de bitcoin con respecto a los sistemas tradicionales, es si una transacción normal entre A y B debe de realizarse a través de una entidad financiera, ya sea un banco privado o a través del Banco Central de cada país, ésta puede verse detenida ante una caída en el sistema, y tales transacciones no poder realizarse hasta que éste se restituya. Con las criptomonedas no sucede lo mismo. El sistema descentralizado de las criptomonedas opera de tal manera que podría imaginarse como un enjambre, un conjunto de millones individuos que operan como si tuvieran su propio banco central en sus hogares, y a cuya computadora llega la información de una transacción, la cual se valida y luego se emite al sistema tal operación de manera actualizada. Entonces, A quiere realizar una operación B, ambos están de acuerdo a llevarla a cabo, y deciden seguir adelante, por lo cual, la información de tal transacción llega a la computadora de C (pero este no sabe los detalles, ya que la información está encriptada) y se valida; C emite entonces esta información actualizada a todo el sistema que se encuentra interconectado: la operación ha sido validada. Este proceso es conocido como Mining o minado. Todas estas operaciones, si bien se hacen en el ordenador de un individuo, puede llevarse de manera indiscriminada en millones de ordenadores, sin importar quien es el dueño.
¿Quién realiza el gran numero de operaciones de minado en el mundo?
El proceso de minado podría decirse que es más que importante, es lo que hace que el sistema de transacciones logre marchar de manera fluida sin mayores inconvenientes ni tiempo de espera prolongados. Se espera que a un mayor numero de transacciones, haya un mayor número de ordenadores proveyendo tales validaciones para llevar a cabo las operaciones de intercambio, ya sea de comercio de bienes y servicios o compra y venta de criptomonedas. ¿Pero dónde se llevan a cabo la gran mayoría de las validaciones en el mundo? La respuesta no sorprenderá: en China.
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Casi el 80% de los procesos de minado y transacciones se hacen en el país asiático, lo cual puede representar un riesgo enorme para la moneda digital en sí. Pero evaluemos los riesgos. Mencionamos anteriormente que el sistema de validación de cada transacción llevada a cabo con criptomonedas funciona de manera descentralizada, por lo cual, cualquier tipo de intervención directa por parte del gobierno chino podría ser a priori descartada. Para poder intervenir en contra del minado de criptomonedas, debería de llevar a cabo un apagón general de toda fuente de energía que cese por completo el minado, pero con ello también cesaría la producción industrial ya que no podría discriminar a quien cesa el suministro de energía. Por lo cual, una intervención de esas magnitudes se encontraría fuera de discusión. ¿Podría ser la gran muralla cibernética utilizada para atacar el minado en china? Es poco probable, la gran muralla por lo general es utilizada para bloquear el acceso de alguna URL dentro de territorio chino como método de censura, aunque no se puede descartar que se busque intervenir de alguna otra manera, pero es muy pronto para saberlo.