Con la caída de la recaudación y el cierre de los circuitos coparticipativos nacionales, la dificultad para honrar dicha deuda se ha elevado. Mucho más aún teniendo en cuenta la política de devaluación lenta que lleva adelante el Ministerio de Economía respecto al tipo de cambio.
Para poder sortear esos factores, y ante la imposibilidad de generar mayores reestructuraciones de deuda internacional, el Gobierno de Córdoba ha recurrido a un “bypass” que permite trasladar a pesos lo que alguna vez fue pasivo en dólares. Así, la emisión reciente de bonos en moneda nacional proporcionaría el flujo de dinero para afrontar los compromisos externos, cuya viabilidad depende exclusivamente de la capacidad de cumplimiento.
Por otra parte, el 2025 se presentará aún más desafiante. Con el posible sostenimiento de la sequía coparticipativa, el Gobierno provincial deberá afrontar pagos importantes de los bonos CO24D y CO21D, mientras que en lo que resta de la gestión Llaryora abonaría poco menos que 1,53 billones (millones de millones) de pesos sobre un total de deuda que asciende a los 1,93 billones.