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Córdoba sin lluvia, de agua y dólares: Mal augurio para Milei

En Córdoba, la temporada estival para el agro no se dio cómo se perfilaba. Mucho cultivo dañado por falta de agua.

CÓRDOBA. La calidad de los cultivos veraniegos en Córdoba, una de las tres provincias productivas más importantes a nivel agropecuario, ha caído fuertemente fruto de la falta de lluvias de mediados de enero. El dato se desprende de un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba.

Según el estudio, hasta principios de febrero un 25% de los cultivos cordobeses presentaron malas condiciones generales. Eso bajó bastante las proyecciones iniciales, que preveían una cosecha récord.

La “sequía” que volvió a azotar a la provincia se produjo en conjunto con altas temperaturas sobre finales de enero, etapa crítica para algunos cultivos. Por ejemplo, el maíz define su calidad en ese momento, en el que Córdoba registró temperaturas de hasta 40 grados.

Con varios cultivos sometidos a un alto estrés, se espera que el rendimiento de la apuesta estival sea menor al esperado. Algo que se constituye como una mala noticia para el Gobierno nacional, que esperaba recibir un gran flujo de dólares por parte del agro.

Sin embargo, la campaña será, de por sí, mejor que la del año antecedente. Aunque no habrá récord, las condiciones generales a nivel climático mejoraron, dejando a la “Niña”, que volvería a fines de 2024.

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En Córdoba empeora el panorama climático.

Córdoba cultivo por cultivo

Dentro de la realidad de cada cultivo, la campaña presenta diferentes calidades. Para el maíz, el inicio del 2024 fue auspicioso luego de varias temporadas duras.

Con un récord de cosecha, se cubrieron 3.196.000 hectáreas, un número 43% superior al promedio histórico. Pero se retrocedió en un 2% respecto a la campaña anterior.

Para la soja, el panorama es un poco menos alentador. Con 4.140.100 hectáreas, la oleaginosa avanzó en un 2% respecto a la temporada anterior, pero quedó 8% por debajo del promedio histórico.

En el caso del maní, un cultivo de menor volumen pero muy importante en Córdoba, se ocuparon 250.800 hectáreas. Para el grano, las condiciones negativas se presentaron en un 19%.

Mientras tanto, el sorgo (76 mil hectáreas sembradas) fue uno de los más golpeados ya que la sequía llegó en la etapa de definición de alrededor del 70% de la superficie. Realidad distinta a la del girasol (95 mil hectáreas), cuya época de cosecha comenzó justo cuando se comenzaron a notar condiciones adversas.

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