De inmediato, afirmó a dicho medio que “las comparaciones con el Rodrigazo son equivocadas, porque allí había congelamiento de salarios y un intento de contención de precios de insumos también. Ahora, solo hay congelamiento de precios en góndolas de supermercados, porque ni pueden llegar a los almacenes”.
“El escenario más probable es que ni siquiera este congelamiento sea exitoso y el gobierno demuestra no tener ningún poder. Después de semejante ruido, si los precios no solo no bajan, sino que siguen en alza, tendrás más inflación, más bronca y una sensación de que el gobierno ha perdido su capacidad operativa. Me parece un muy grave error de política”, advirtió a Infobae en diálogo con el periodista Martín Kanenguiser.
Hay quienes salieron a ironizar la campaña del kirchnerismo contra Molinos y Arcor:
En tanto, el fantasma del desabastecimiento volvió y muchos creen que las empresas enviarán menos productos a los supermercados, que son controlados por funcionarios nacionales, provinciales y municipales, y todo será redirigido a almacenes, chinos y otros canales en medio de una tensión entre empresas productoras de alimentos y proveedores.