El volumen operado en el mercado de cambios creció 16% a US$213 millones.
El BCRA ajusta más el cepo de la mano de la AFIP
La AFIP, organismo que dirige la expresidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, le dio una mano enorme al actual presidente Miguel Pesce para transitar febrero y marzo hasta que la cosecha gruesa entregue divisas.
Cuenta el diario La Nación:
A partir del 26 de enero, muchos importadores comenzaron a notar que su Capacidad Económica Financiera (CEF) –una especie de perfil individual de gestión de riesgo que se actualiza mensualmente con un cupo (un importe determinado) en base a una oscura fórmula de la AFIP– acotaba considerablemente el margen de acción para operaciones económicos. Esa vara –determinante para poder acceder a una SIMI (un permiso de importación)– se convertía en un nuevo obstáculo para conseguir dólares a la cotización oficial.
El Gobierno admitió a dicho medio que, observando la escasez de reservas, "el Banco Central (BCRA), la AFIP y el ministerio de Desarrollo Productivo comenzaron un trabajo en conjunto en diciembre pasado. Con un fin de año de alto volumen de compras al exterior, peinaron a los importadores considerados dudosos. Se hizo una lista en la entidad monetaria, que pasó por Desarrollo Productivo. La cartera que dirige Matías Kulfas debía velar por que no hubiera un impacto en el sector productivo. Luego llegó a la AFIP. El sistema fue modificado. El CEF pasó entonces a reflejar la solvencia y liquidez de las empresas cada 30 días a mostrar su consistencia en el tiempo. La fórmula usada por la entidad sigue siendo es un secreto".
El economista Miguel Kiguel dijo que "Argentina, para funcionar normalmente sin cepo necesita reservas internacionales del orden de los 35.000 millones de dólares, con lo cual puede llevar más de cinco años llegar a esos niveles".
"El partido por ahora es tratar de acumular 5.000 millones de dólares este año. El gobierno parece apostar a los dólares de la soja, que pueden dar un alivio, pero difícilmente alcancen. El FMI parece estar dispuesto a darle al gobierno una oportunidad de seguir sin un salto cambiario, aunque desconfía y seguirá los números de cerca. Es un partido de final abierto, aunque con mucha presión, porque sin dólares no hay paraíso", cerró.