De acuerdo a cálculos privados, anualizado, este deslizamiento del tipo de cambio lo llevaría a una apreciación del 40%, casi el doble que la del año pasado, pero aún por debajo de la inflación proyectada, por ejemplo, en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), del BCRA, que la estimó en el 57%.
Sigue la negociación
La pauta cambiaria es uno de los temas que el Gobierno negocia con el FMI. El ministro Martín Guzmán prometió en reiteradas ocasiones que el eventual acuerdo no implicará un "salto devaluatorio", es decir, una maxidevaluación.
No obstante, el ministro de Economía anticipó que “se plantea una meta para 2022 de crecimiento de las reservas internacionales de US$5.000 millones”.
De todos modos, la cuestión cambiaria aún quedaría por definirse. Según publicó este viernes el diario Ámbito Financiero, se trata de un capítulo del cual aún resta resolver la metodología de ajuste de esa variable.
“Se sigue negociando”, señalaron fuentes oficiales citadas por ese medio. El objetivo es llegar a una pauta que no implique una devaluación brusca y evitar una mayor presión sobre la inflación.
“Va a haber un ajuste del tipo de cambio pero no se definió la metodología aún", agregaron