Esta proyección se ubica levemente por encima de lo estimado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a mediados de abril, cuando vaticinó exportaciones de estos dos subproductos por US$ 18.200 millones, lo que arrojó una diferencia positiva respecto a 2020 de US$ 6.740 millones. En principio si se suman las exportaciones de poroto y biodiésel, el complejo sojero despachará US$ 21.800 millones, según lo cálculos de la entidad bursátil del mes anterior.
Al margen de Ciara están los datos del ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, que reflejan salidas de ambos productos en marzo, entorno de los US$ 4.524 millones,
Por otra parte, de acuerdo a evaluaciones de la Bolsa de Cereales de Rosario, que refleja la agencia de noticias NA ,con la soja y el maíz en niveles altos de US$600 y US$300 la tonelada en Chicago, mercado de fuerte incidencia en ambos productos la Argentina tendría un ingreso de divisas récord de casi US$3.200 millones.
"La incertidumbre y volatilidad global no escapan a los mercados de commodities agrícolas mundial. En el plano nacional, el avance de cosecha se va viendo en el ingreso de camiones, aunque todavía falta mucho", indicaron en un informe los economistas de la Bolsa rosarina Guido D´Angelo, Emilce Terré y Tomás Rodríguez Zurro.
Explicaron que "muchos de los commodities agrícolas y no agrícolas, como los metales, superaron o están cerca de hacerlo sus precios más altos en la historia. En el caso de la soja, volvió a cotizar por encima de US$ 600 la tonelada en el Mercado de Chicago por primera vez desde el 2012".
Sin embargo no todo sería de los mejor. Al promediar la semana laboral concluida apareció un informe de Oferta y Demanda Mundial de Productos Agrícolas (WASDE), elaborado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), con las primeras previsiones de lo que puede deparar la campaña gruesa en USA 2021-2022, ahora en plena siembra.
El reporte destaca expectativas de fuertes alzas productivas en campos de los Estados Unidos tanto para el maíz como para la soja. Esos indicadores dan para la próxima campaña alzas en los dos cultivos próximos al 6,5% para la soja y 5,7% en maíz. Estiman que al final del nuevo ciclo, el nivel de inventarios debería subir más del 20%, a 38,3 millones de toneladas.
De parte de la soja, se espera una leve baja de la oferta total, pero no se descarta que una mejora en los rindes pueda terminar de torcer la histórica caída de los stocks, que pasaron de 14,3 millones de toneladas en la campaña 2019-2020 a una proyección de apenas 3,3 millones cuando termine el actual ciclo 2020-2021. Otro punto negativo es el índice de precios al consumidor estadounidense mostró subas superiores a las esperadas, con un alza interanual del 4,6% en abril, el nivel más alto en casi 12 años.
Mirando el maíz se observa que de llegar a casi US$ 290 el miércoles, la cotización ronda los US$ 280 por tonelada, niveles similares que a principios de mayo. En la plaza local, los precios bajaron en la semana pero casi se duplicaron en el año. El cereal retomó los niveles de principios de mes, por encima de los US$ 220 luego de acercarse a los US$ 245 la semana pasada.
A rodo esto quedan los estimados de la campaña de trigo 2021-2022 que de acuerdo con las estimaciones iniciales el saldo exportable de trigo próximo a sembrarse podría alcanzar un máximo histórico en términos de valor, y Argentina aumentaría su participación en el mercado global.
La nueva campaña de este año registra una intención de siembra por arriba del 3% respecto del anterior donde se verían hasta 6,7 millones de hectáreas, levemente por detrás del récord de 6,8 millones en 2019-2020, el segundo mayor valor en la historia.
Los resultados estarán condicionados por el clima durante el desarrollo del cultivo y el nivel de tecnología que se aplicaría así la cosecha podría superar los 20 millones de toneladas. Tomando un rinde de 3.100 kilos por hectárea, un promedio de las últimas cinco campañas, la producción alcanzaría los 20,2 millones de toneladas, lo cual aparecería como un nuevo máximo histórico de producción.
"En eso términos , el saldo exportable para el cereal podría estar en un rango entre las 12 y las 13 millones de toneladas, si asumimos un nivel de inventarios que se mantiene relativamente estable entre una campaña y la siguiente", expresaron los autores del informe.
Por último agregaron que "tomando la proyección más conservadora, es decir, 12 millones de toneladas de exportaciones, y considerando que el precio FOB actual de trigo para exportar en diciembre se ubica en US$ 260 la tonelada, el cereal estaría en condiciones de generar un ingreso de divisas de US$ 3.180 millones, un 30% más de lo que se estima se obtendrá en la campaña 2020-2021, y el mayor valor exportado en los registros".