Vale remarcar que según el Código Civil argentino los hijos sólo pueden ser privados de la herencia por tres causas: si han agredido físicamente a su progenitor, si ha atentado contra su vida o si lo ha acusado criminalmente de delito que merezca pena de cinco años de prisión o de trabajos forzados.
En cualquiera de los tres casos, la causa de desheredación debe estar expresada en el testamento y debe ser probada para efectivamente se concrete.
Este nuevo enfrentamiento se da cuando parecían darse los primeros acercamientos entre el Diez y las hijas que tuvo con Claudia Villafañe luego de su regreso al país, tras su paso como entrenador en Dorados de Sinaloa. De hecho, ambas se acercaron al Bosque a ver el duelo entre el Lobo y River. Y Benjamín, hijo de Gianinna y Sergio Agüero, visitó a Diego en un entrenamiento en Estancia Chica.
Pero el pasado 30 de octubre surgió el nuevo cortocircuito. Gianinna lo llamó para su cumpleaños N° 59 y no lo notó bien. De ahí brotó la catarata de mensajes. “¿Se acuerdan de que había un zoo en el que te podías sacar una foto con un león gigante? O sea, podías entrar a la jaula y por poco más abrazarlo... Lo tenían empastillado, si no es imposible domar a la fiera. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”, fue el segundo posteo de la polémica.
En el tercero, lo había invitado a acercarse: acompañó el texto con una ilustración en una pared de una famosa imagen suya con Diego. “Dame la mano así de nuevo, ¡yo te puedo llevar a vos ahora!”, firmó. Este ida y vuelta le da pie a una nueva y virulenta interna entre Rocío Oliva y dos de las hijas del Diez. Es la pareja y las hermanas de Diego las que hoy se encuentran más cerca del ex capitán de la Selección (Matías Morla, su apoderado, opta por mantenerse al margen de cuestiones relacionadas con su intimidad).
La primera en cruzarlo fue su hija Dalma. “Aquí las consecuencias de no exponerlo nunca...”, escribió en Twitter.