Las diferencias con el presidente Aurelio De Laurentiis no son nuevas, algo que se viene repitiendo en el Nápoles en la última década. De Laurentiis pretende tener un equipo que pelee por todo, pero sin arriesgar euro alguno. Ve al Nápoli como un negocio y eso se termina pagando en el terreno de juego, según una nota publicada en el diario español Marca.
En esta ocasión no ha medido bien el desafío porque enfrente esta Carlo Ancelotti, hombre de club, pero que aplica la lógica a su comportamiento y su manera de actuar en el día a día. Plantel y técnico van de la mano y Ancelotti considera que se ha faltado al respeto al equipo y al cuerpo técnico, más unidos que nunca, tal y como quedó comprobado con el abrazo de todos tras marcar ante el Salzburgo hace dos semanas, cuando todos buscaron a Ancelotti. El técnico y los suyos consideran que la situación ha traspasado el límite y que así hay que hacérselo llegar al presidente y propietario del club, reveló el diario Marca.
En el verano europeo ya hubo momentos de tensión entre Ancelotti y Di Laurentiis por el tema de la confección del plantel, pero el técnico asumió al grupo como suyo con ganas de lograr los dos objetivos marcados: pasar a octavos en la Champions y lograr la clasificación para la próxima edición. Eso sí, con la condición de marcar las normas en el día a día y en el trabajo del grupo, según ese medio.
En Italia también relacionan el silencio a una posible salida del técnico en enero ante una oferta de Boca Juniors, algo que nada tiene que ver con el clima de tensión que existe ahora mismo entre Ancelotti y sus jugadores con Di Laurentiis.
En la mañana de este miércoles los futbolistas se entrenaron con normalidad en la ciudad deportiva del cuadro sureño y regresaron a continuación a sus casas, sin respetar nuevamente los órdenes de la presidencia.
El próximo partido de Napoli será el sábado venidero ante Genoa, de local, por la fecha 12 de la Serie A, donde el equipo se ubica séptimo a once puntos del líder Juventus.