“Fui con Aristizábal y nos dijeron: ‘Necesitamos que ustedes den autorización porque estos dos manes se van a quedar aquí en Asunción porque quieren ir a matar a ese gordo Chilavert”, confesó Asprilla.
Faustino Asprilla se asustó: “‘¿Cómo así?, ¿ustedes están locos?, van a acabar con el fútbol colombiano, eso no puede ser. Lo que pasó en la cancha, quedó en la cancha. Chilavert me pegó el puño, alegamos, nos expulsaron y ya, eso termina ahí”.
En las décadas de 1980 y 1990 el fútbol colombiano cayó en las redes del narcotráfico. Varios clubes, entre ellos América, Millonarios y Envigado, recibieron financiación de la mafia y fueron sancionados. En 1994 el defensor Andrés Escobar, de 27 años, fue asesinado en Medellín (noroeste) en un incidente presuntamente relacionado con un autogol que marcó frente a Estados Unidos (2-1) y que supuso la eliminación de su país en el Mundial de ese año.
Asprilla, quien se retiró en 2004, surgió de la cantera del Deportivo Cúcuta, pero en Colombia es recordado por su paso en Atlético Nacional entre 1990 y 1992. En Europa brilló con las camisetas del Parma y del Newcastle. En la selección de Colombia brilló en la década de 1990 y jugó los Mundiales de 1994 y 1998.