En la primera mitad, los dos equipos mostraron su ambición y buenas intenciones en los primeros minutos, imprimiéndole mucho ritmo al juego. España, con un estilo más pausado, de combinaciones; Argentina, con más vértigo. Sin embargo, en el contexto de paridad fue la Selección la que generó las mejores oportunidades de riesgo.
Cuando transcurrían los 13’, Matías Palacios sorprendió desde atrás de mitad de campo y el balón dio en el travesaño. A los 17, desbordó Matías Godoy, lanzó el centro, y Exequiel Zeballos, de frente al arco, remató desviado. Y a los 19’ la sociedad se dio al revés: el atacante de Boca rompió por la banda derecha, envió un buscapié venenoso, pero el de Rafaela impactó desde el piso, forzado, y no le acertó al arco.
España lastimó desde el desequilibrio individual de Pedri, el juvenil de Las Palmas por el que peleó el Real Madrid, pero que terminó asegurándose el Barcelona de Lionel Messi, comenzando desde la derecha y apostando a la diagonal, encontró territorio fértil para sus virtudes en la finalización de acciones.
En la segunda etapa, se impuso la paridad, con los dos equipos analizando el mapa de la cancha, la Selección volvió a hacerse del mapa del partido. Con el mediocampo recuperando bien arriba y el equipo de Aimar merodeando el área. Godoy, con un remate cruzado, pudo abrir el marcador; luego el arquero Iván Martínez le atajó un intento sin ángulo. El combinado nacional también ofreció variantes desde la pelota parada, pero los méritos no le alcanzaron para romper el 0-0.
En esta edición Brasil 2019, Argentina buscará llegar por primera vez a la final del un Mundial Sub 17 y superar la mejor actuación histórica que representaron los terceros puestos en Italia 1991, Ecuador 1995 y Finlandia 2003.