Para Central es un triunfo vital en su lucha por mantenerse en la categoría en un terreno que generalmente le es esquivo. Su victoria anterior se produjo en el torneo Apertura 1997, por 3 a 1.
Para River, la Superliga continúa siendo compleja. De local ya sufrió la tercera caída después de Talleres de Córdoba (1-0) y Vélez (2-1).
El hincha de River, que agotó las entradas, aplaudió al equipo por el esfuerzo, pero con la cabeza puesta en la final de la Libertadores del próximo 23 de noviembre ante Flamengo en Perú, un deseo que hizo escuchar en cada rincón del Monumental.
Antes de preparar ese compromiso, el “Millonario” afrontará este jueves (14/11) la semifinal de la Copa Argentina en Córdoba ante Estudiantes de Buenos Aires, de la Primera Nacional.
En total jugaron 150 partidos en la era profesional y River lleva una gran ventaja de 78 triunfos contra 30 y 42 empates. El “Millonario” no perdía hacia nueve partidos ante los rosarinos con cinco victorias y cuatro empates.
Para este compromiso tanto Central como el “Millonario” plantaron en cancha el esquema 4-4-2. Con estos dos planteos, el equipo riverplatense dominó las acciones con las apariciones de Javier Pinola y Nicolás De la Cruz. Más allá de esta actitud dominante, el elenco de la “Banda Roja” atacaba pero carecía de profundidad. Por otro lado, Ciro Rius aprovechó una desatención de riverplatense en el fondo que motivó la rápida reacción del arquero Franco Armani.
Por lo tanto, el encuentro estuvo entretenido, con mucho toque de pelota por parte de ambos equipos aunque la intensidad de las acciones bajaba de manera notoria. De ahí, los comandados por Diego Cocca estuvieron más cómodos, en tanto, River, sin contundencia, siguió haciendo méritos para romper el cero con las embestidas de Matías Suárez, De la Cruz siendo asistidos por Enzo Pérez.
En el final del primer tiempo, Claudio Riaño elaboró una gran jugada individual tras una pérdida de pelota de Enzo Pérez que rápidamente supo controlar Armani; en el cierre, el mismo Enzo Pérez le envió un gran pase a Suárez que remató de media vuelta que pasó desviado al arco defendido por Jeremías Ledesma.
Ni bien se puso en marcha la segunda etapa, Central golpeó de entrada con una gran definición de Lucas Gamba quien se aprovechó de un error defensivo y puso el marcador 1-0. A partir de ahí, River despertó y se lanzó desesperado a intentar dar vuelta el marcador con las corridas de Rafael Santos Borré y de Gonzalo Montiel junto con Matías Suárez.
Ante la andanada riverplatense, Central se cerró su campo y atinó a mantener la ventaja. Si bien tuvo intenciones de dar vuelta la historia, River se sintió incómodo y molesto porque no encontraba los espacios en el campo “Canalla” que apostó a los contragolpes con Gamba y un cabezazo de Miguel Ángel Barbieri que pegó en el travesaño de Armani, a los 20’.
Pese a los intentos, el “Millonario” no encontró la forma de perforar la férrea defensa de Central con las situaciones que crearon Juan Fernando Quintero, Lucas Martínez Quarta e Ignacio “Nacho” Scocco que motivaron las reacción de Ledesma.
En consecuencia, River se fue desconcertado, deslucido y sin alma. En cambio, Rosario Central se retiró con una sonrisa del Monumental y mantiene las ilusiones intactas de seguir en Primera División.