Chelsea retrocedió sus líneas, esperó al Barcelona y sólo dejó bien adelantado a Didier Drogbá y de esta forma intentó hacer daño. No importó el hecho de ser local y tener que sacar una buena ventaja.
El equipo de Londres eligió pararse en el campo con un 4-5-1 y en el primer tiempo le resultó.
Fue Barcelona quien llegó con chances más claras, aunque Chelsea fue quien marcó primero a través del marfileño, hombre más peligroso del ataque londinense junto a Ramires, autor del pase gol de Drogbá tras un buen contragolpe que se aprovechó del hueco dejado por Dani Alves.
Resultado parcial injusto en Stamford Bridge a tenor de lo visto en los primeros 45'. El Barcelona dispuso de claras ocasiones mientras que el Chelsea marcó en su único disparo entre los tres palos.
En la segunda mitad nada cambió y lo visto en la primera mitad se acentuó. Barcelona, herido en su amor propio, intentó cada vez que tuvo la pelota y se fue para arriba de forma vertical, en especial cuando la pelota pasó por los pies del rosarino. Lejos de brillar, fue muy importante y casi imparable a pesar de la marca férrea del equipo del italiano Di Matteo.
El equipo catalán tuvo muchas situaciones para empatar el partido pero entre Cech y mala fortuna no se le dio. Chelsea sólo apostó a las contras vía Drogba pero a medida que los minutos corrieron esta se fue desvaneciendo, como perdiendo profundidad.
El resultado de este juego no fue justo pero así son las cosas. Ahora Barcelona tendrá que remontar de local ante un equipo que defenderá con uñas y dientes la ventaja mínima que consiguió de local, mezclando virtudes en este sentido y fortuna.
¿Aguantará el Chelsea?. Parece complicado para los Londres terminar ilesos del Camp Nou. Ahora, se verá...