Y en el complemento la pesadilla siguió temprano: a los cuatro, Ronaldinho aportó otra de sus grandes jugadas y Luiz Antonio, por derecha, anotó el tercero.
La reacción del Granate tras el cachetazo brilló por su ausencia; así dominó el local y hasta podría haber aumentado con un mano a mano de Deivid que tapó Agustín Marchesín. Sobre el final, Pavone amenazó con un cabezazo que ahogó Felipe.
La frutilla del postre del pleito estuvo así en Paraguay, en donde Olimpia y Emelec se sacaron chispas y en más de una ocasión, cuando iban empatando, ilusionaron a Flamengo con la clasificación. Sin embargo, un gol agónico les dio el triunfo y el pase a los ecuatorianos y toda la tristeza fue brasileña.