Bourla dijo que el coronavirus probablemente no sea completamente eliminado, pero será reducido a través de los fármacos a una enfermedad como la gripe común, y que la gente se dará una dosis anual contra las nuevas cepas. En ese sentido, no es imposible pensar que en el futuro exista una misma vacuna que funcione contra la gripe y el Covid-19.
Si esta presunta tercera dosis costara al menos US$ 10 o US$ 15 más, ¿cuánta ganancia adicional significaría para los laboratorios?
Recientemente hubo una controversia digna de ser mencionada: Pfizer anunció que reducirá un 20% sus entregas luego de haber detectado un supuesto aumento en el número de dosis disponibles por vial (frasco-ampolla) que pasó de 5 a 6. Hasta ahora se contabilizaban 5 vacunas por ampolla aunque algunas comunidades y países se dieron cuenta de que existía una forma de extender las 6 las dosis por cada vial, utilizando una jeringuilla especial. Pfizer redujo los envíos hacia esos lugares, dando por sentado que se estaba utilizando 6 dosis donde deberían ser 5.
Para poner un coto a las ganancias de los laboratorios y facilitar la producción barata de vacunas a nivel global, la organización Médicos sin Fronteras ha lanzado una iniciativa de recolección de firmas para eliminar las patentes de las vacunas contra el Covid-19.
De conseguirse esto, no habría que pagar 'royalties' a los laboratorios y cada uno podría lanzarse a producir.
Según la Organización Mundial de la Salud, se están desarrollando más de 169 vacunas candidatas contra el coronavirus, 26 de las cuales se encuentran en fase de ensayos en seres humanos. Pero conseguir la aprobación de un antídoto, llevar a cabo los ensayos requeridos, es carísimo.
"¡Necesitamos tu firma para exigir que no haya patentes médicas en esta pandemia y que las vacunas, medicamentos y diagnósticos para el COVID-19 lleguen realmente a todas las personas del mundo!", pide la organización Médicos sin Fronteras en una solicitada que invita a la firma.
"Los gobiernos deben exigir la exención de patentes de métodos de diagnóstico, tratamientos y vacunas para tratar el COVID-19 mientras dure la pandemia. Muchas de las herramientas médicas que se están desarrollando han recibido financiación pública en su etapa de investigación. A pesar de esto, las compañías farmacéuticas buscan patentarlas, controlar el precio y la producción. Durante febrero y marzo, los gobiernos se reunirán en la OMC (Organización Mundial del Comercio) a revisar la solicitud presentada por India y Sudáfrica que propone la exención de patentes de herramientas médicas para tratar el COVID-19 mientras dure la pandemia y hasta lograr la inmunidad colectiva de grupo mundial. La aprobación de esta solicitud permitirá que los métodos de diagnóstico, tratamientos y vacunas sean accesibles y asequibles para una mayor cantidad de personas en todo el mundo."
La iniciativa por eliminar las patentes médicas de las vacunas ya ha aparecido en discursos del Papa Francisco:
"Ante los gravísimos problemas que se están planteando en relación a la producción y distribución de la vacuna de la COVID-19 la Pontificia Academia para la Vida reitera rotundamente la urgencia de identificar sistemas adecuados de transparencia y colaboración. Se debe evitar que algunos países reciban la vacuna muy tarde debido a una reducción en la disponibilidad por la compra previa de grandes cantidades por parte de los estados más ricos."
La Pontificia Academia para la Vida también apuesta por acuerdos internacionales de gestión de patentes para que se facilite el acceso de todos a las vacunas y se controle el precio en el futuro. "La producción industrial de la vacuna debe convertirse en una operación colaborativa entre estados, empresas farmacéuticas y otras organizaciones para que se pueda llevar a cabo simultáneamente en diferentes áreas del mundo." USA y Gran Bretaña son los países que se oponen a la patente libre, mientras que la mayoría de los países europeos favorecen una vacuna para todos.