ARCHIVO
Nueva crisis policial bonaerense y Felipe Solá se pelea con la APDH
Lo que le faltaba al gobernador bonaerense Felipe Solá al voluble ministro Juan Pablo Cafiero, hasta el presente orgullosos de sus pasados progresistas: en defensa de un comisario, se enfrentaron con la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
06 de marzo de 2003 - 09:46
El comisario inspector Jorge Luis Tejerina, acusado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata (APDH) de participar de torturas y de la desaparición de personas en los ‘70 no asumiría al frente de la Dirección de Antecedentes de la Policía bonaerense, de acuerdo al diario Hoy, de la capital provincial.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Cafiero, demora dicho trámite a la espera de un informe que habría entregado anoche el secretario de Derechos Humanos provincial, Jorge Taiana, en el cual el comisario quedaría aún más comprometido con la represion militar.
Pero el gobernador Felipe Solá, eligió criticar a la APDH. "Hubiera preferido que en lugar de hacer una denuncia pública contra un gobierno que ha defendido los derechos humanos, se hubiera entrevistado con Cafiero primero para después hacer la denuncia pública", dijo.
Y atacó: "Esta forma de moverse da la impresión que es buscar antes que nada prensa". Así intentó desviar el verdadero problema: la falta de control oficial sobre los oficiales policiales.
Colaboradores de Taiana explicaron que el comisario "se desempeñó 4 años en un centro de detención clandestino" (la comisaría 5´ de La Plata) y en ese contexto indicaron que "no colaboró con la Justicia en el Juicio por la Verdad" al no aportar datos sobre los excesos que allí se producían.
El informe contiene elementos aportados por la Cámara Federal de La Plata, de la Base de Datos de dicha repartición, e información de organismos de derechos humanos.
Asimismo, trascendió que Taiana mantendría un fuerte malestar hacia Cafiero, debido a que el ministro se había comprometido a "chequear" cualquier designación antes de oficializarla, aunque en este caso obvió dicho procedimiento y dejó al descubierto una nueva desinteligencia de comunicación en el Ejecutivo provincial.
Ayer Cafiero ensayó una "excusa legislativa" para explicar la controvertida designación: atribuyó a los efectos de las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida que la cartera a su cargo no hubiera detectado alguna mancha vinculada con el accionar en la Dictadura del funcionario policial.
Cafiero se reunió con el fiscal federal, Félix Crous, a quien le solicitó información sobre el imputado; atendió a la APDH e intentó negar que la designación haya sido un "error grosero".
Y añadió que Tejerina cumple tareas administrativas pero no operativas, como si eso justificara su presencia en la fuerza.
Sin embargo, la APDH le recordó que en julio del año pasado entregó al Gobierno una lista con los nombres de los represores y pidió que pasen a disponibilidad a esos funcionarios.
Cafiero tuvo que reconocer que la lista existe y que proviene de un organismo "muy serio y responsable", pero recordó que "le falta el tramo de la registración que no se produce porque todavía se mantienen vigentes las leyes de la impunidad".
