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Sandro: 2 recuerdos imperdibles que siguen definiendo el por qué del mito

En el día de ayer, 04/01, escribí 3 recuerdos entre tantos que tenía de mi relación con Sandro, durante mi paso por Radio Mitre. Compañeros míos de esa época evocan otros que no puedo dejar que los conozcan para conocer más de cerca el valor de la persona que se fue y del mito que nos deja.
CIUDAD DE BUENSO AIRES (Especial para Urgente24). En mi pequeño homenaje a ese gran ídolo que sigue viviendo entre nosotros, Sandro, que Urgente24 publicó ayer, 04/01, a minutos de su muerte, surgidos de mi paso a cargo de Radio Mitre donde tuve la oportunidad maravillosa de conocerlo personalmente, afirmé: "Yo estaba a cargo de Radio Mitre, radio de la cual Sandro en la década del '90 fue oyente fijo. Héctor Cavallero por esos años todavía casado con Valeria Lynch estaba produciendo para su ya ex esposa un espectáculo en el teatro Opera que coincidiría en algunos días con los tantos recitales que iba a dar Sandro en el teatro Gran Rex. Con Cavallero armamos un almuerzo en Mansilla 2668, sede de Radio Mitre, al cual estaba especialmente invitado Sandro. Sandro llegó a la puerta de la radio en una negra limusina negra que desde su casa en Banfield lo transportó; era la misma  que él mando a fabricar a partir de un viejo Rambler. Una vez en el salón de reuniones Sandro desplegó toda su magia de gran seductor, contador empedernido de chistes y un ser humano que hacía sentir a quien estuviera cerca que era un conocido de siempre. El protocolo de sus bebidas predilectas ya lo teníamos en claro, Martini blanco para empezar. Ingirió tres copas una tras otra. Una vez en la mesa, el mozo se le acercó y le dijo vino blanco, tinto o champagne "En ese orden" fue su respuesta picaresca pero cierta. En ese orden fue bebiendo copa tras copa. Una cigarrera en su mano desde que llegó era presa de su ansiedad por fumar. Por esos años, Sandro ya decía que solo podía fumar los 10 cigarrillos que contenía esa coqueta caja. Ninguna cantidad de cigarrillos fue respetada en ese largo almuerzo de más de 7 horas. Si la memoria no se queda corta Sandro fumó más de 3 paquetes de 20 cigarrillos frente a quien recuerda esta historia. El mozo se encargaba de ir al quiosco más cercano en busca de más. A lo largo de esas horas Sandro no solo fumó y bebió todo, todo el tiempo sino que se lo notaba totalmente acostumbrado a esa cantidad de explosiva mezcla. Se levantó de la mesa y firmó autógrafos a cuanto empleado(a) lo estaba aguardando, se sentía mejor que yo que no había fumando ni tomado casi nada. Sandro era así. Un cumplidor de primera con la palabra empeñada. Recuerdo que el auspicio que la Radio le daba para sus múltiples funciones, cada año, en el Rex tenía como contrapartida su presentación en alguna fiesta que la radio hacía para sus anunciantes y agencias de publicidad. En una noche de un calor intenso en Costa Salguero, antes de fin de año, se presentó Sandro ante 2.000 jóvenes de todas las edades y conquistó a todos. Para estar y cumplir con la palabra empeñada con la radio, Sandro obligó a su compañía de entonces, Sony Music, a pagarle un pasaje (Miami- Buenos Aires- Miami) ya que en EEUU estaba grabando un nuevo CD. Hasta Ernestina Herrera de Noble, la principal accionista del Grupo Clarín quiso presenciar uno de sus recitales. Lo hizo en primera fila. Luego, estando quien escribe, junto a ella la acompañé cumpliendo su pedido a saludar a Sandro, en los camarines. Sandro la trató a la Sra. de Noble como él era, ubicado en cada situación, amable en todas." A partir de ese escrito, me escribió mi amigo y gerente técnico de esa época única e irrepetible de Mitre de los '90, ingeniero Homero Corbo, y en el mail me puso, textual: 1ra. anécdota que pinta a Sandro como profesional y como persona: "Como tal vez sepas, el ex Jefe de Planta Transmisora Héctor Gilardón , quien falleció hace más de un año, fue Gerente Técnico de CBS (luego Sony Music) en la década del 60/70  y había visto de cerca toda aquella movida, llámese Julio Sosa, Leo Dan, Los Trovadores, etc. De Sandro contaba una anécdota que hizo historia en CBS Argentina, en una oportunidad fue a la oficina del Gerente General para firmar el contrato más suculento de todos los artistas que tenía el sello discográfico. En el momento de hacerlo, le dijo que las condiciones para firmarlo era que además de la cifra convenida, quería el sillón donde el Gerente General estaba sentado. Esta persona se mostró sorprendida y le comentó que el valor era mínimo comparado a la suma por la cual estaba por firmar, y le reiteró sus pretensiones: el contrato y el sillón. El Gerente General le dijo que no existía problema (estaba sumamente comprometido a que ese contrato se firmara) y le expresó que luego se lo acercarían a su casa. Sandro le respondió que solo firmaba si el sillón se lo llevaba en ese preciso momento, por lo cual se levantó y se lo ofreció. El comentario generalizado fue cuando lo vieron salir del despacho con el sillón al hombro, cruzando toda la empresa hasta la puerta de salida. Aquél sillón había sido en pago al trato descortés que recibían los artistas y quiso demostrarle que no tenía poder siquiera de retener el lugar donde se sentaba". 2da. anécdota que pinta a Sandro como persona "Estando en Mitre le vi (dice el ingeniero Homero Corbo, quien me escribe) hacer algo a Sandro que ningún artista se dignaba a menos que hubiese periodismo presente. En una oportunidad le hicieron un reportaje especial para AM en el Auditorio. Cuando terminó sus fans presentes le pidieron que les firmara autógrafos, se armó cierto revuelo con empujones y les pidió que tuvieran calma, que hablaría y firmaría con cada uno en particular, que no se retiraría hasta que atendiera a todos. Solicitó que le pusiéramos una mesa y una silla, y empezaron a acercarse de a uno con quienes cruzaba palabras y firmaba, sin seguridad ni cámaras de periodistas, un momento íntimo y mágico entre él y sus seguidores. Debo confesarte que me sorprendió, en todo ese tiempo estuve presente por si precisaba algo, pusimos un operador para que pasara su música de fondo y estuvo varias horas charlando y firmando. Hubo algo que me llamó la atención, tanto hombres como mujeres le hablaban como si fuese un hermano o pariente muy cercano, creo que se alimentaba de ese cariño". Queda para siempre el ídolo, se fue la persona. Se agranda el mito.

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