Interesante hoja de ruta para la Autoridad Palestina
Haisam Hassanein en Haaretz, de Tel Aviv (Israel):
La Autoridad Palestina debería establecer un calendario de reformas de 180 días con hitos tangibles:
- publicar un presupuesto unificado,
- habilitar un auditor independiente y
- exigir declaraciones patrimoniales a los altos funcionarios.
El incumplimiento de los plazos debería tener consecuencias.
Además, el liderazgo necesita reemplazar a los leales por profesionales. Un gabinete tecnocrático con objetivos de rendimiento en electricidad, agua, clínicas y empleos demostraría que la legitimidad proviene de la prestación de servicios, no de la lealtad faccional.
La Autoridad Palestina debe dejar claro que ningún grupo armado puede actuar al margen de la ley.
En Gaza, un proyecto piloto podría comenzar en 90 días: juntas municipales de servicios responsables del agua, la electricidad, las clínicas y la retirada de escombros, financiadas a través de un fideicomiso de alta protección gestionado por socios árabes e internacionales verificados.
Los pagos directos a contratistas y hogares eludirían las antiguas redes clientelares de la Autoridad Palestina. Un expediente judicial acelerado para los casos de corrupción importantes, aduanas digitalizadas, así como la concesión de licencias y una protección real para los denunciantes, marcarían la diferencia entre una nueva ronda de promesas y reformas que perduren.
La reforma también debe extenderse a la educación y los medios de comunicación. Los nuevos libros de texto deben congelarse a la espera de una revisión internacional, y los medios oficiales deben ser despojados de toda incitación.
Las elecciones deben seguir un cronograma claro —primero las locales, luego las legislativas— para restaurar la legitimidad.
La Autoridad Palestina también debe presentar una solicitud diplomática creíble ante la ONU y posteriormente en Bruselas.
Para fortalecer este argumento, los líderes palestinos deberían hablar directamente con los israelíes en hebreo sobre seguridad, gobernanza y educación, poniendo fin a cualquier glorificación de la violencia.
Nada de esto será fácil. Hamás y otros saboteadores intentarán reavivar la violencia. Miembros de la Autoridad Palestina intentarán controlar el proceso. El escepticismo público es profundo y justificado. El único antídoto son las pruebas visibles.