La pandemia, la Deuda y la Justicia
Aviso a navegantes, esto de la pandemia va de proteccionismo económico, nacionalismos varios y guerras comerciales largas, tan largas como la duración del covid-19, que todo indica, habrá que convivir con él por mucho tiempo.
Algunas fotos del álbum mefistoide dicen que USA acaba esta semana que pasó con 36,5 millones de empleos perdidos, que registra la mayor cantidad de aranceles para importar productos de su historia y no sólo eso sino que bloqueó (¡otra vez!) la venta de semiconductores al gigante chino Huawei (quien, sin embargo, ya tiene un desarrollo propio que habrá evaluar cómo funciona porque son chips para electrodomésticos más grandes que un teléfono).
Sigamos dando una vuelta por el mundo: Japón, induce a sus capitales a regresar al archipiélago las inversiones que tienen en China, y en Europa, sucede un comportamiento similar. Vemos que en Francia,el Estado le dice a PSA (Peugeot, Citroën y Opel, en proceso de fusión con Fiat Chrysler) y a Renault, que si quieren la ayuda estimada en 5.000 millones de euros, tienen que abandonar la deslocalización y regresar con sus fábricas a casa. Es un hecho que Nissan (socia de Renault, igual que Mitsubishi), se va de España, dejando un tendal de 3.000 trabajadores sin empleo. Hay que recordar que el Estado francés posee, en el caso de Renault, el 15% de su capital accionario, algo similar ocurre con Peugeot / Citroën, quien sin embargo acaba de confirmarle a Emmanuel Macron su fusión con FCA (Fiat Chrysler Automobiles).
Mucho más cerca, aquí en la Argentina, conviene parafrasear a Vladimir Ilich Lenin y preguntarse, tal como lo hiciera el líder bolchevique, ¿Qué hacer? (“¿Qué hacer?” es un libro que escribió él en 1902, en el que planteaba las estrategias para la toma del poder). ¿Qué hacer en este contexto mundial y en una economía como la Argentina que venía cuesta abajo en la rodada y a la que el virus no hace más que agudizarle las contradicciones?
El primer frente a despejar es la negociación con los bonistas y aquí vale preguntase; ¿tiene sentido endurecer el asunto, en la búsqueda de un acuerdo sustentable? ¿Sustentable en comparación con qué parámetros? ¿Cuánto va a caer la economía Argentina este año? ¿Y el que viene va a crecer? Mientras tanto el ruido en la línea con los tenedores de bonos va en aumento según los días y las versiones interesadas, pero el hecho fáctico es que el dólar “blue” no para de subir y termina este viernes en $139, el doble que el oficial.
El dólar paralelo o “blue” es un mercado chico, casi marginal, pero hay que reconocer que en una economía altamente dolarizada y culturalmente dolarizada, genera distorsiones de precios que son temerarias.
Dicen que el economista liberal Jeffrey Sachs le aconsejó al presidente Alberto Fernández no preocuparse demasiado por un default de deuda, ya que según Sachs (quien ahora descubrió las bondades del humanismo por verbigracia del papa Francisco), el mundo va a un default generalizado.
