El gobierno tiene un financista que está aportando millones de dólares que es el FMI para que en este último tramo que, comenzará en abril o mayo, haya 60 millones de dólares diarios para controlar el precio de la moneda extranjera que, según el gobierno, será el personaje más importante de la campaña electoral, al que se dirigirán todas las miradas.
Un precio del dólar “estable”, por cierto artificial y perjudicial en el largo plazo, podría ayudar al gobierno a tener un buen resultado electoral, por lo menos en la teoría “del mejor equipo de los últimos 50 años”.
Lo perverso es que ese financiamiento legal, pero ilegitimo, se convertirá en un aporte forzoso de todos los ciudadanos a la campaña electoral del oficialismo que deberemos pagar a partir de 2020.
Desde el punto de vista político, atrasar el tipo de cambio con relación a la inflación, no hace más que perjudicar a la economía real ya que además es necesario llevar el nivel de la tasa de interés a niveles estrafalarios, con lo que se alimenta la recesión.
Por otra parte, si bien un tipo de cambio estable actúa aparentemente como garante de estabilidad salarial, solo se trata de una mera apariencia, dado que en términos reales continúan perdiendo valor de cambio con relación a los precios de los bienes y servicios locales.
Además se facilita o se incentiva el ahorro en moneda fuerte y el gasto en el exterior, porque frente a un tipo de cambio atrasado, los precios externos resultan menores a los locales y nuestra economía vuelve a perder capacidad de competencia agravada por su baja productividad, la presión fiscal y retenciones cambiarias para los bienes y servicios exportables.
No puedo terminar esta nota sin una referencia al uso pornopolítico que hizo la Sra. Cristina Fernandez viuda de Kirchner con relación a la salud de su hija Florencia, metida en problemas judiciales por sus progenitores.
No hay indicios de que haya tenido una participación activa, voluntaria y dolosa en los hechos que se están investigando y que son de público conocimiento.
En ese sentido se diferencia de su hermano Máximo que según la información disponible tuvo participación activa en la administracion de los negocios de sus padres. (Padre y madre).
La sociedad argentina tiene cierta pasión necrológica por la cual la muerte convierte al más cruel en el más virtuoso y al enfermo en inocente.
Pues bien como antes la muerte, ahora la enfermedad hizo su entrada en la campaña electoral.
Recojo su desafío Sra. Cristina Fernandez de Kirchner, no descargaré odio ni revancha, por el contrario, muy sinceramente me compadezco de usted.
Respecto a Florencia no se merece formar parte de esta trama de tan bajo nivel de calidad humana.