La inflación, un tema que no está terminado
La inflación de agosto dispara preguntas sobre si el plan económico de Milei empieza a encontrar límites.
“La inflación es un tema terminado”, se apuró a celebrar Manuel Adorni ni bien el índice de precios de julio mostró un achicamiento en comparación con el mes previo y marcó 4%. Se entendía el optimismo del vocero presidencial: la desaceleración también se venía sintiendo en la ansiedad de la opinión pública. La inflación como principal inquietud ciudadana retrocedía y dejaba lugar a otras, como el desempleo y la pobreza. Muy importantes, pero no las que ocuparon el tope de las preocupaciones durante la última década. Un mérito de Javier Milei. Pero la más reciente medición del INdEC, la de agosto que se conoció esta semana, sorprendió no sólo porque no bajaba del 4% (3,5% arrojó el promedio de las consultoras convocadas por el Banco Central), sino que además subió unos escalones, hasta el 4,2%. Así, la variación de los precios se estancó en una meseta en torno al 4% en los últimos 4 meses. Es posible que en septiembre el efecto de la rebaja en 10 puntos del impuesto PAIS ayude a que el índice perfore el piso actual, pero los consultores advierten que se tratará en todo caso de una consecuencia coyuntural que no se sostendría en el tiempo. Será más importante entonces lo que ocurra desde octubre en adelante, cuando se haya licuado el impacto de aquel recorte.
