“Hay una campaña general de la oposición (contra Insfrán). Obviamente estamos en un año electoral y dicen "cómo hacemos para atacar esto". Sabemos que no es fácil contrarrestar esto. Hay gente que no acepta el aislamiento y quiere volver a la casa. El otro problema que tiene esta enfermedad es el de la negación, el de los asintomáticos, que piensan que están sanos”, agregó Mayans, el jefe de senadores del Frente de Todos en el Senado que conduce CFK.
Tras los dichos de Mayans, el senador radical Martín Lousteau le salió al cruce y defendió la gestión de la pandemia por parte de Rodríguez Larreta.
"El Jefe de Gobierno no tiene reclamos porque no viola los derechos humanos como está probado que se hace en Formosa, ni mete en prisión a dirigentes opositores como ocurrió con las recientes detenciones de las concejalas Gabriela Neme y Celeste Ruíz Díaz", disparó Lousteau.
Sobre el economista, se inscribe en la línea de Juntos por el Cambio que prefiere que Mauricio Macri se jubile y no empañe con su mala imagen los planes del sector larretista. Así lo dejó entrever en una entrevista con el diario La Nación donde habló del “legado” del expresidente y cosechó las críticas de macristas conspicuos como Hernán Lombardi que lo trató de “soberbio” o Fernando Iglesias, entre otros.
En la Ciudad, si no hay un acuerdo antes de las PASO, podrían chocar el ala dura que sigue a Macri y que encabeza la presidenta del PRO, Patricia Bullrich. Se habla que por el espacio de Horacio Rodríguez Larreta podría postularse su ministro de Salud, Fernán Quirós. Y hay quienes plantean una sorpresa como el regreso a la Ciudad de la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
En la vereda de enfrente, hay una suerte de competencia por quién le saca más votos a Larreta, aprovechando el debate en Juntos por el Cambio sobre qué hacer con Macri, si suma o resta en esta emergencia.
Pero el Frente de Todos ahora tiene dos grandes problemas para sacarle votos a Larreta: uno es que se trata de un electorado refractario al voto peronista y kirchnerista y el otro es que la gestión nacional cada vez suma más puntos débiles y los candidatos de la oposición porteña deben defender una gestión de Alberto Fernández que ahora no consigue las vacunas en tiempo y forma, tiene una inflación disparada, se enfrasca en debates sobre indultos a presos políticos y reformas judiciales mientras todavía ni siquiera se pone de acuerdo en que hará con las PASO.