Por último, en una primera aproximación, aparece la inseguridad como recurso meramente electoralista. El acto del Estadio Único de La Plata fue, a grandes rasgos, el lanzamiento de la campaña del kirchnerismo con miras a las elecciones presidenciales de 2023. Sendos análisis destacaron el carácter bonaerense de la presentación, en la capital provincial y con presencia de intendentes y militantes del conurbano. Es la provincia de Buenos Aires el principal interés de la Vice. Donde el kirchnerismo tiene su principal base de apoyo político el delito es un flagelo recurrente. De acuerdo a un estudio de Isonomía, el 49% de los bonaerenses consultados respondió que la inseguridad es el principal problema de su barrio. Es la preocupación N°1, que deja muy lejos a otros déficit, que no llegan siquiera a los 2 dígitos. Isonomía es una firma que históricamente se la ha vinculado al macrismo, por eso no debería sorprender que casi al unísono Diego Santilli y Cristian Ritondo, que se disputan la candidatura del PRO a la gobernación de la provincia, hayan salido cada uno por su lado a plantear proyectos de combate al delito. Cristina Kirchner también habría salido a competir en la cancha de la inseguridad con la convicción de que, por su debilidad electoral, hoy no está en condiciones de regalar ninguna bandera.
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La inseguridad, siempre un tema caliente en la provincia de Buenos Aires. Fuente: Isonomía.
El candidato
Más usual en el discurso de Cristina Kirchner que el abordaje del tema de la inseguridad es su intento de desvinculación del gobierno del que es Vicepresidente. Más paradójica se volvió aún la diferenciación dado que mientras la procuraba era Presidente en ejercicio (uso del helicóptero oficial incluido) porque Alberto Fernández se encontraba fuera del país . Incluso hasta podría ocupar con más recurrencia ese lugar si es que las dolencias físicas que sorprendieron al Presidente en Bali, en la cumbre del G20, lo obligan a tomarse una licencia. CFK se refirió a una época dorada en la que ella y su difunto esposo, Néstor Kirchner, gobernaron y consiguieron éxitos económicos y sociales que no se repitieron en los mandatos que los sucedieron. Bajo endeudamiento, el mejor salario en dólares de la región, ampliación del universo de cobertura previsional fueron, entre otros, los hitos de aquel período que enumeró. Para echar mano a un viejo dicho, para CFK, “todo tiempo pasado fue mejor” y con eso pretende cautivar al electorado. Hoy la plataforma electoral de la Vicepresidente es esa Argentina “que algunas vez tuvimos” y que, en sus palabras, “hicimos” durante los primeros mandatos kirchneristas, con los cuales, por supuesto, el actual, el del que ella era circunstancialmente Presidente por esas horas, no tiene nada que ver.
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Alberto Fernández y su par francés, Emmanuel Macron, en Bali, en la cumbre del G20.
Aunque se había generado una expectativa alrededor de ello en los días previos al acto en La Plata, Cristina Kirchner, previsiblemente, no anunció su candidatura presidencial. Sin embargo, la liturgia desplegada en el Estadio Único reunió todos los condimentos de un evento de campaña. Incluso con elementos ya vistos en el folklore K. La Vice vestida completamente de blanco, una puesta en escena multitudinaria, La Mancha de Rolando tocando (Amado Boudou estaba presente) y ‘La fuerza de la esperanza’ como slogan. Todos símbolos que remiten a aquella campaña de 2011, cuando CFK consiguió el histórico 54% que consagró su reelección. Claro que para ese resultado se produjeron previamente, en palabras del analista político Lucas Romero“los mejores indicadores económicos y sociales de los últimos 20 años”. Eso hoy no está. Sólo queda el recuerdo al que la Vicepresidente se aferra para prometerlo como futuro. Así como alguna vez el kirchnerismo predicó que “el candidato es el proyecto”, en La Plata quedó explicitado que, con independencia del nombre que vaya en la boleta, el candidato es el pasado.
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