La política mundial contemporánea tiene sus raíces en la década de 1990 y no en el 11S. El surgimiento del Islam político se puede rastrear a la Revolución Iraní de 1979, y los sucesos que continuaron, como la guerra Irán-Irak y el crecimiento de grupos como Hamas y Hezbollah, junto con la reacción a la invasión soviética de Afganistán. Incluso, los autores explican que “la invasión de Irak en 2003, llevada a cabo por George W. Bush, lejos de ser un evento 'desencadenado' por el 11 de septiembre, parece ser mucho más un caso de 'asuntos pendientes' de la primera Guerra del Golfo (de 1990-1991), con el 11S quizás proporcionando la razón que lo justificaba.”
¿Qué cosas efectivamente cambiaron?
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La seguridad aeroportuaria y vigilancia ciudadana
El 9 de noviembre del 2001, dos meses después de los atentados, George W. Bush firmó una ley que creaba la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), una fuerza de inspectores de aeropuertos federales que reemplazó a las compañías privadas que las aerolíneas utilizaban para manejar la seguridad.
Ese fue el comienzo de muchas medidas de seguridad que fueron implementadas en todos los aeropuertos de USA y luego replicadas a lo largo de todo el mundo, como los escáneres corporales, las revisiones de maletas, prohibiciones de determinados artículos, entre otros.
Nation Building es el proceso de construir una nación, una visión específica que logre aglutinar a las personas bajo una idea. Eso fue exactamente el proceso que llevó a cabo George W. Bush luego del 11S en USA, aunque cuando se encontraba en campaña presidencial había pedido una política exterior “más humilde” y bajo perfil. Pero con los atentados, las cosas cambiaron.
Se creó una visión que unió a la mayoría de los norteamericanos. Destacando el patriotismo estadounidense, y aprovechando la primacía y desequilibrio de poder del sistema internacional que gozaba USA luego de la Guerra Fría, se llevó a cabo una política exterior muy activa.
USA tenía un deber, por el poder que poseía, de “exportar la democracia a Medio Oriente, expandir los valores occidentales que nos representan”. Era el país que tenía que dar el ejemplo y abrirle los ojos a las naciones que no tenían el mismo sistema político que ellos.
Este proceso de Nation Building en USA fue muy poderoso y fue continuado por la presidencia de Barack Obama. Es así que, como mencionan Kennedy-Pipe y Rengger, lo que realmente cambió fue la creencia de que el 11S logró modificar la política internacional.