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Gabriela Waisman, fue la primera argentina identificada en la lista de personas fallecidas.
Pedro Grehan nació en 1965 en San Isidro y en 1997, decidió irse a probar suerte a Nueva York, tras permanecer desempleado, casado y con tres hijos. Tenía su oficina en una de las torres del World Trade Center y trabajaba como analista financiero de la empresa Cantor Fitzgerald.
Su madre, Inés Oteiza, aseguró haber visto a su hijo asomado en una ventana en una foto de un diario estadounidense y confió en que Pedro fue uno de los cientos que se arrojaron al vacío antes del colapso de las dos torres. Pero su cuerpo nunca fue encontrado.
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La placa que conmemora a Pedro Grehan en el monumento del 11S en New York.
Mario Santoro era un rosarino que trabajaba de paramédico en Nueva York, se encontraba de licencia el día del atentado, pero al ver desde el balcón de su casa una de las dos torres ardiendo, le comunicó a su mujer que debía acudir al lugar de la tragedia: "Voy para allá; me van a necesitar".
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Mario Santoro junto a su hija pequeña.
- Guillermo Alejandro Chalcoff
El nombre del quinto fallecido, identificado en 2009, se llamaba Guillermo Alejandro Chalcoff. Era un empresario de 41 años que poco antes del atentado había recibido la ciudadanía estadounidense, por lo que había sido registrado como una víctima local. Chalcoff era el presidente de Accutek Information Systems, una empresa contratista cuyas oficinas se encontraban en otro punto de la ciudad.
Sergio Villanueva era un bombero de 33 años que en 1992 había ingresado al departamento de Policía de Nueva York y siete años después se convirtió en bombero. Había finalizado su turno a las 8 de la mañana, apenas unos 45 minutos antes de que un avión de American Airlines se estrellara contra la Torre Norte del World Trade Center, pero luego ingresó en el mismo edificio, poco después de que el segundo avión impactara la Torre Sur.
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El exalcalde de New York, Michael Bloomberg, se refirió en su momento a Sergio Villanueva: "Hay un puñado de personas que nacieron para servir y dar el ejemplo. Sergio era uno de ellos".
El 6to argentino
Gerard O’Connell en un artículo de la revista America Magazine sostiene que “el ataque del 11S no solo cambió la historia mundial, sino que también impactó el futuro de la Iglesia Católica”. ¿Por qué? Porque llevó al entonces arzobispo de Buenos Aires a ascender a la prominencia en el colegio cardenalicio que un día lo elegiría Papa.
El Papa Juan Pablo II había convocado un sínodo de obispos para celebrarse del 30 de septiembre al 27 de octubre de 2001. El Papa había designado al cardenal Edward Egan, arzobispo de Nueva York, como relator general del sínodo y al cardenal Bergoglio como relator general adjunto.
El sínodo se inauguró el 30 de septiembre y el cardenal Egan dio la presentación de apertura el 1 de octubre. Sin embargo, tres días después, tuvo que regresar a Nueva York. Los sacerdotes de la arquidiócesis estaban descontentos por su ausencia, dada la agitación en la ciudad después de los ataques del 11S y el hecho de que USA se estaba preparando para ir a la guerra contra Afganistán (la guerra comenzó el 7 de octubre). Después de consultar a altos funcionarios del Vaticano y hablar con el Papa, el cardenal Egan regresó a Nueva York y el cardenal argentino lo reemplazó en el papel clave de relator general.
Su excelente actuación en esta ocasión fue lo que de repente hizo que muchos cardenales vieran al arzobispo argentino como un sucesor plausible de Juan Pablo II. Pero sabemos que eso no sucedió así. El cardenal Bergoglio regresó a Buenos Aires, muy aliviado, y continuó con su estilo pionero de ministerio pastoral.
En septiembre de 2007, pasó a desempeñar un papel central en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) en Brasil, donde fue elegido editor en jefe de su documento final. Bergoglio obtuvo 112 de los 130 votos emitidos para ese papel clave y emergió como la figura principal de la iglesia latinoamericana, un cargo que aún ocupaba cuando Benedicto XVI renunció y se convocó un nuevo cónclave para marzo de 2013, dónde como todos sabemos fue elegido como el Papa n° 266.