La razón otorgada es que es imposible cubrir el campo entero, teniendo en cuenta los variados trasfondos culturales, en un solo curso. La clase, que lleva décadas vigente, ya es un estandarte, considerada parte de la quintaesencia de Yale. Pero sus detractores argumentan que pretenden desarmar el idealizado "cánon" Occidental en el mundo del arte (lo que llaman un producto de un grupo de artistas hombres, blancos, heterosexuales y europeos). Del otro lado de la grieta está la profesora de la Universidad de Arte de Filadelfia y egresada de Yale, la polémica feminisita disidente, Camille Paglia, quien se ha ganado una reputación por combatir a los activistas de izquierda que le han declarado la guerra a la historia del arte como era estudiada hasta ahora, y al llamado Cánon Occidental. "Como una estudiosa de la historia de las artes, puedo asegurarle a la gente que el Cánon, en gran parte, es el resultado de lo que los artistas han determinado - decimos que una obra es importante, es canónica, porque los artistas que siguieron fueron influenciados por ella", dijo Paglia en entrevista con Jordan Peterson, en 2017. "La gente debe decidir qué es crucial que conozca una persona educada."
En reemplazo de la materia "Introducción a la Historia del Arte: Del Renacimiento al presente", se ofrecerán varias materias más pequeñas y diversificadas, tales como "Arte y política", "Cuestiones de género, clase y raza", y la relación entre el arte, el capitalismo y el cambio climático. Este año, cuando se dicte la última versión de la emblemática materia, se buscará cuestionar la idea del arte occidental en sí mismo, explicó el Yale Daily News. "Creo que cada objeto que yo discuto en (la materia), quizás con la excepción posible de un cuadro verdaderamente horrible de Renoir, es de un profundo valor cultural", dijo Barringer en entrevista con el periódico universitario. "Quiero que todos los estudiantes de Yale (...) tengan acceso y se sientan cómodos analizando y disfrutando de las obras principales de la tradición occidental. Pero no confundo la historia de la pintura europea con la historia del arte en todos lados."
Dentro de 2 o 3 años, agregó Barringer, el departamento ofrecerá una nueva clase que sustituya a la materia, que se llamará "Introducción a la Historia del Arte", pero tendrá el estatus equivalente a otras 100 materias, y no será la introducción a una disciplina entera como hasta ahora, la que marca qué es lo central a la cultura y qué es marginal.
"El Renacimiento corrió los límites de lo que conocemos y de lo que podíamos lograr", apuntó Jenkind del NY Post. "También es cierto que Leonardo da Vinci es culpable de ser un Hombre Blanco Muerto", señala irónicamente, "como Michelangelo y todo el partenón de artistas renacentistas. El Renacimiento estuvo entrelazado con el surgimiento de la banca moderna, una época en la que mecenas ricos y hambrientos de poder utilizaron el arte para glorificarse ellos mismos. Surgió cuando los exploradores partieron hacia otros mundos, marcando el comienzo del colonialismo. No había #MeToo", escribió Jenkins. "Innumerables ensayos académicos han sido dedicados a mostrar el lado oscuro del arte Occidental. Aún así, los puritanos del arte están insatisfechos. Como los ataques del Estado Islámico contra las antigüedades de Siria e Irak, o la iconoclasia cristiana de la Reforma, los iconoclastas modernos de las universidades de la Ivy League destrozarán todo lo que los ofende por no conformar sus principios liberales. (...) Pero borrar el pasado, sus glorias y sus verrugas, sólo dejará a la gente en la ignorancia. Necesitás saber sobre algo para poder criticarlo. Los estudiantes fracasarán en entender la evolución del arte, no apreciarán otras tradiciones artísticas y costumbres, por no tener con qué compararlo."