Sin duda es “un presupuesto de contingencia y con medidas transitorias” para equilibrar las cuentas luego de la quita de la Coparticipación que percibía la Ciudad. Ya se sabe que las ilegales decisiones de Alberto Fernández y su equipo se encuentran recurridas ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación pero el tribunal no tiene plazos.
La Ciudad definió una reformulación de su financiación ya que al recorte coparticipativo del 1,18% se le sumará el cambio el mecanismo de transferencia de fondos para el área de Seguridad de la Ciudad.
Larreta no tiene opciones y debe suspender algunas obras, ralentizar otras y postergar algunas.
Habrá suspensión de compras de equipamiento policial, quedará afectada la red de Subterráneos, así como el traslado de la cárcel de Devoto y del Mercado de Liniers a la provincia de Buenos Aires.
También, se decidió un “mantenimiento mínimo y esencial del espacio público” y la revisión de “los grandes contratos y servicios que brinda la Ciudad”, tales como el de la recolección de residuos: ¿una disminución de la cantidad de días en que se realiza?
Por otro lado, a partir de la eliminación de la exención al Impuesto sobre los Ingresos Brutos a las Leliqs y a las operaciones de pases, 2 medidas que “ya se están implementando en otras provincias e impactan en el sector financiero de la Ciudad, que fue uno de los sectores menos afectados por la pandemia”, explica el Ejecutivo según la agencia gubernamental de noticias Télam.
Es inevitable la implementación del impuesto a los Sellos a las tarjetas de crédito tal como ocurre en “provincias como Buenos Aires, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Chaco, San Luis y Tierra del Fuego”.
En definitiva, se estima recaudar $10.608 millones en Ingresos Brutos sobre las Leliqs, $1.392 millones de las operaciones de pases y $7.700 millones de los Sellos.
“Estos ajustes prevén una recaudación de $19.700 millones para 2021. De esta manera, junto a los $32.300 millones estimados por la reducción del gasto, la Ciudad buscará compensar los $52.000 millones que no recibiría en caso de seguir vigente el Decreto 735/20”, precisaron, mirando hacia la Corte Suprema.
El Presupuesto 2021 contiene las mismas variables macroeconómicas que figuran en el proyecto nacional, ya que contempla una variación de la actividad económica del 5,5%, un tipo de cambio de $102,4 hacia fin de año y variación en el nivel de precios del 29%.
Gastos estimados en $612.643 millones y recursos por $587.568 millones, con un resultado financiero deficitario en $25.074 millones.
"Esto representa un 64% menos que al cierre del 2020, esperando alcanzar para el ejercicio 2022 nuevamente el equilibrio presupuestario”, es la ambición.
Con respecto al comportamiento al impuesto Inmobiliario/ABL, se informó que “se continuará aplicando la metodología implementada durante 2020, a través de la cual la actualización de este tributo estará en línea con la inflación”.
"Al igual que este año, para 2021 este cálculo se realizará de manera mensual y progresiva, a diferencia de la anterior metodología, que aplicaba el incremento directamente en la primera cuota y en su totalidad", agregaron.
Las áreas sociales como educación, salud y desarrollo social “comprenden la mayor parte del gasto”, según estimaciones oficiales, mientras que la seguridad mantendrá “su proporción en el presupuesto total y representa el 15,8 % del total proyectado para el próximo ejercicio, con un crédito previsto de $ 97.084,3 millones”.