En los campamentos de campaña de Vidal son más realistas que en los de Macri, donde el siempre optimista Marcos Peña cree que se puede sacar aguas de las piedras. En el entorno de la gobernadora creen que la suerte ya está echada, lo que no quita que dedicarán sus esfuerzos a hacer la mejor elección posible.
De hecho, una reciente encuesta muestra a la gobernadora recuperando algo de terreno. El sondeo de la consultora Tres Punto Zero ((1.000 casos efectivos recolectados de forma online entre el 03 y 13/09)arrojó que está alcanzando el 35,5% de la intención de voto, lo que mejora el caudal de las PASO (32,56%). Sin embargo, Kicillof también mejora, un poco menos, y alcanza el 50,4% contra el 49,34% de las primarias de agosto.
Para mejorar sus chances, Vidal apostaría a despegarse lo más que pueda de la imagen de Macri, lo que implicaría -de alguna forma- estimular el corte de boleta, algo que la había beneficiado en las elecciones de 2015.
Pero también Vidal busca contrarrestar ese mismo fenómeno en los lugares donde la perjudicó. Por ejemplo, la gobernadora visitó este lunes San Miguel, donde el "tijeretazo" provocó el triunfo del intendente Jaime Méndez, de Juntos por el Cambio, relegando tanto a Vidal como a Macri. San Miguel es el distrito de Joaquín de la Torre, ministro de Gobierno de Vidal y exintendente de San Miguel.