Por supuesto, si la fórmula Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey se baja de las elecciones presidenciales, el beneficiado sería Macri. El principal activo político del gobierno de Cambiemos es el fuerte rechazo de la sociedad al kircherismo. Hay quienes dicen que no existe tal cosa como el "macrismo", sino que se trata de respaldo por la negativa: es "antikirchnerismo".
Más allá de que las encuestas muestran que la fórmula de Consenso Federal está lejos de llegar al balotaje, Roberto Lavagna no estaría dispuesto a bajarse: Sabe que no va a ganar, pero apuesta a las legislativas de 2021 y a las presidenciales de 2023.
Es decir que, con estas elecciones, puede comenzar la estructuración de un espacio a nivel nacional, con legisladores en todos los niveles de gobierno y en todo el país, además de votos que quedarían como herencia para Juan Manuel Urtubey y Marco Lavagna, el hijo de Roberto que es candidato a diputado nacional por la Cuidad de Buenos Aires.