A pesar del machaque, esto no terminó de prender en el público argentino, ya sea por un déficit de credibilidad de los actores que lo impulsan o por mera falta de interés en un escenario dominado por los temas que se detallaron al principio de esta nota. En medio de una crisis económica, en la que se destruye empleo y la inflación corroe los ingresos hasta sumergir a los ciudadanos en la pobreza, los problemas judiciales de sus dirigente se vuelven eso: un asunto de los dirigentes.
Aún así, el kirchnerismo insiste con su agenda insensible a las preocupaciones de la mayoría de los argentinos. Los esfuerzos por mantener a flote el 'lawfare' como parte de la hoja de ruta se evidencia en algunos artículos que se publicaron en las últimas horas en la prensa militante.
Por un lado, el portal El Destape se despacha con una "investigación" firmada por su director, Roberto Navarro, y 2 colaboradores, basada en el libro de visitas a la Casa Rosada y la quinta de Olivos cuando el Presidente era Mauricio Macri. Las actas muestra que el entonces jefe de Estado recibía, por ejemplo, el de la Cámara de Casación, Mariano Borinsky (antes se había sabido de la asistencia del juez Gustavo Horno a la Casa Rosada), o a los empresarios Héctor Magneto (Grupo Clarín) y Fernán Saguier (La Nación S.A.) y periodistas de sus medios en coincidencia con la publicación de fallos adversos al kirchnerismo.
Para El Destape, en dichas reuniones "se orquestaba la persecución judicial y mediática" a Cristina Fernández y sus exfuncionarios, revelando "el lawfare en toda su dimensión".
Por otro lado, aparecen las repercuciones de estas publicacios en el mismo sector del kirchnerismo, con el fin de darle más aire al languideciente 'lawfare'. El ministro de Defensa, Agustín Rossi, y la directora de Asuntos Jurídicos del Senado, Graciana Peñafort, cuestionaron las reuniones de Macri con los jueces.
En este sentido, Rossi y Peñafort coincidieron en señalar que la concurrencia de magistrados a Olivos durante la gestión de Cambiemos son signo de la existencia del 'lawfare' y ratifican que "hubo una persecución política contra Cristina".
"La presencia de jueces con Macri en Olivos demuestra que no inventamos nada cuando decimos que hubo una persecución política contra Cristina", subrayó Rossi en declaraciones a -nada menos- El Destape Radio en las que, además, remarcó: "Las visitas de jueces a Macri, en Olivos, son un elemento clave para que dejen de discutir si existió lawfare".
Peñafort -que también fue entrevistada por la radio de Navarro- Por su parte, la abogada Peñafort, también en declaraciones a El Destape Radio, advirtió que las revelaciones sobre las visitas de jueces a Macri en Olivos "son impresionantes" y, en ese sentido, aseguró: "Los que niegan la existencia de causas armadas ahora tienen que preguntarse por qué no hacían públicas las reuniones de jueces con Macri en Olivos".
"Un juez se puede reunir con el Presidente o con un ministro con motivos institucionales y declarándolo", remarcó Peñafort para hacer un contraste con lo que ocurrió con Borinsky y Hornos en sus visitas a la sede gubernamental, y además recordó que "cuando (el hoy ministro de Justicia Martín) Soria reveló que Hornos se juntó con Macri, el juez Borinsky no dijo que él también".
Estas entrevista fueron publicadas en lugares preponderantes del portal de la agencia estatal Télam. También las que -a la misma radio- dieron el diputado oficialista Leopoldo Moreau y el vicepresidente del Consejo de la Magistratura, Alberto Lugones, alineado con el oficialismo.
Lugones dijo que esperan "ver los datos que figuran (en las planillas oficiales de registros de visitas)" como para "poner en contexto qué fueron reuniones no casuales y qué tuvieron que ver con resoluciones judiciales tomadas".
"Se verá si existe algún tipo de falta que merece alguna sanción", dijo en relación a una eventual actuación del Consejo de la Magistratura en ese sentido, y agregó que "hay que pedirles explicaciones a ellos", por los magistrados.
Moreau, por su parte, señaló que la difusión de las visitas de los jueces a Casa Rosada y Olivos "no hace más que confirmar la relación espúrea que tenía un sector de la Justicia con el Gobierno de Macri".
"Esto pone de manifiesto que la fabricación de causas judiciales lo tenía a Macri como cabeza de esa asociación ilícita", dijo , y puntualizó que los registros "confirman que Macri era el articulador de esta política de persecución".
"Los jueces (Mariano) Borinsky (integrante de la Cámara Federal de Casación Penal) y (Gustavo) Hornos (también camarista en Casación) son una vergüenza y deben ser repudiados", aseguró Moreau.
Asimismo, destacó que "esto va a traer consecuencias muy graves" y entendió que "el Consejo de la Magistratura va a tener que intervenir".
También, analizó que "el Congreso tiene que crear una comisión investigadora muy amplia" porque "excede a la Comisión de Inteligencia, involucra a varios poderes del Estado" y remarcó que "es un escándalo institucional de proporciones inéditas".