Rajneri integró además la Comisión Provincial de Derechos Humanos, creada en 1984 en Río Negro, que elaboró un informe sobre el rol del Ejército y la Policía en las detenciones, secuestros y torturas.
Pero hoy, cuando ya pasaron más de 40 años, debe enfrentar nuevamente los actos de violencia "perpetrados por grupos con motivaciones ideológicas diversas o como secuela de un acto delictivo. En todo el mundo, hay personas predispuestas a imponer sus ideas o defender sus intereses por la fuerza. Fascistas, marxistas o miembros del Ku Klux Klan (...)".
Pero, sostiene, "lo que establece una diferencia sustancial en su impacto en la sociedad, es el rol del Estado. Ya sea como actor protagónico en los gobiernos totalitarios o como consecuencia de su capacidad de respuesta en los democráticos, las autoridades son determinantes".
En ese marco, es que destaca hoy un Estado ausente, un gobierno provincial que no ha llevado a los hechos su preocupación aún siendo responsable de la Policía y su personal roquense; un cuerpo legislativo que no se ha pronunciado al respecto manteniéndose ajeno a lo ocurrido, y una justicia que no encuentra ni respuestas ni culpables.
¿Qué es todo ello sino complicidad?
"... (el período) signado por la Triple A fue mucho más imprevisible y anárquico y no hacía ninguna diferencia entre las organizaciones armadas en lucha, con las personas de ideas de izquierda o liberales", recuerda desde su experiencia personal, y continúa: "el Estado terrorista ha desaparecido en Río Negro, pero el reciente y los anteriores episodios de violencia parecen demostrar que solamente ha sido sustituido por el Estado ausente".