No obstante, ese resultado le saca bastante distancia al que conseguiría JxC, que se alza en el sondeo con el 23,9%.
El saldo para el conglomerado opositor no sólo es un retroceso respecto a lo obtenido en la elección presidencial (40%), sino que significaría una pérdida de bancas en el Congreso si se lo compara con la elección legislativa anterior, la de 2017, cuando el entonces oficialismo sacó más del 41% de los votos, ganando en los 5 principales distritos electorales del país, incluida la provincia de Buenos Aires. Hoy no renovaría todos esos escaños.
En cuanto al Frente de Todos, no existía como tal en aquellos comicios y en este hipotético caso mejoraría ostensiblemente el 20% que obtuvo Unidad Ciudadana, que encabezó Cristina Fernández -hoy Vicepresidente- y cosechó la mayor parte del voto peronista. Cabe recordar que Sergio Massa compitió con su propio espacio en 2017 y hoy está integrado al FdT, lo que potencia las posibilidades del oficialismo en relación a la elección legislativa previa.
De acuerdo a la encuesta del CELAG, por otro lado, un 8,2% optaría por "otros" espacios en esta virtual elección, mientras un 13,1% se mantiene indeciso. Casi un 10% votaría en blanco o nulo, mientras que otro 7,5% directamente no asistiría a las urnas. Este universo conforma un 30,2% de los encuestados.
Estos resultados se obtienen en el marco de una encuesta que le otorga a Alberto Fernández una imagen positiva del 68,6%, 15 puntos por debajo de la encuesta anterior, de mayo, cuando el Presidente alcanzaba el pico de popularidad por su gestión de la pandemia. La imagen negativa, en tanto, se ubica en el 28,1%.
En otro orden, la encuesta indaga sobre la percepción en cuanto al liderazgo del jefe de Estado. Así, un 62,1% considera que Alberto Fernández es un "Presidente fuerte que tiene liderazgo propio", mientras que un 35,1% considera lo contrario. Un 2,9% se mantiene indeciso.