A eso pareció apuntar el Presidente cuando encabezó el lunes un acto de presentación del plan Argentina Programa, destinado a los jóvenes y pronunció un discurso cargado contra el espacio libertario. "Hay liberales que hablan de libertades pero que son muy conservadores, y en el fondo lo que les proponen a los chicos es que salgan y luchen contra los que les dijeron que se queden en sus casas, pero cuando salgan a la calle dejen que todo siga funcionando como estaba", dijo el mandatario en Tecnópolis.
La respuesta no tardó en llegar. "¿Querés hacer un debate conmigo y ver quién termina con el boleto picado? ¿Estás con ganas de recibir una lección sobre política, economía y valores morales? Lo único que me da vértigo es que después terminarás perdiendo lo poco que aún te queda de autoridad", disparó Milei desde Twitter con un desafío implícito a un debate.
"Al revés @alferdez, el liberalismo no genera crisis, sino que es la cura contra la pobreza, la indigencia y la marginalidad que el modelo populista que vos defendés genera. Los jóvenes ya se dieron cuenta...y sus padres de a poquito, también. Vos sos el que tiene el boleto picado", replicó, por su parte Espert, quien también busca una banca, pero en este caso, en la provincia de Buenos Aires.
Fragmentación opositora
La otra clave que explica la atención que el Presidente les está dedicando a los liberales tiene que ver con otro tipo de conveniencia, más allá de intentar 'comerle' voto joven, que es la de acrecentar la fragmentación opositora.
"Los liberales están posicionados en un grupo etario, pero no en el conjunto. No es un espacio que esté disputando la polarización", explica Aurelio. Y en este sentido agrega: "en la medida que se sigue polarizando, el crecimiento que pudiera tener este espacio liberal va a permitir una mayor fragmentación de la oposición". "Mientras más fragmentado esté, mejor le va a venir al peronismo. Le conviene al Presidente el crecimiento de los liberales y de espacios más chicos que disputen el voto opositor", concluyó el consultor.
Para el oficialismo, entonces, también se trata de 'inflar' a los libertarios, como se dice vulgarmente, "subiéndolos al ring" y dándoles visibilidad para generar una mayor dispersión del voto opositor y que, en este caso, por derecha pueda restarle votos a Juntos por el Cambio.