La Sputnik V está autorizada en 70 países, pero solo 31 permiten a los vacunados con este preparado entrar en su territorio únicamente con el certificado, según el Fondo de Inversión Directa de Rusia (FIDR), en tanto la vacuna rusa no ha sido aprobada aún por la OMS ni por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).
El interés de Argentina se debe a que ha adquirido 14,6 millones de dosis de la Sputnik V (10,1 millones del componente 1 y 4,5 millones del componente 2, y 4,9 millones de dosis de ese suero producidas en la Argentina por el laboratorio Richmond (1,1 millones del componente 1 y 3,7 millones del componente 2), sobre un total de 86,3 millones de dosis de diversos laboratorios a los que les ha comprado.
Del mismo modo, mencionó que desde la OMS se está pidiendo que no se utilicen certificados de vacunación porque eso fomenta la desigualdad entre los países y las personas.
Por otra parte, Alberto Fernández y el titular de la OMS también dialogaron sobre la inequidad en el acceso y la distribución de las vacunas contra el COVID-19, y sobre la necesidad de hacer un esfuerzo conjunto para que los diversos países en general, y los de América latina y el Caribe en particular, puedan contar con las dosis necesarias.
Fernández estuvo acompañado en la reunión bilateral, que se desarrolló en Roma, por el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; el sherpa del G20 y embajador ante los EEUU, Jorge Argüello, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini.